Hace tres años, la mina de oro Gualcamayo, ubicada en la precordillera de Jáchal, San Juan, parecía estar en su ocaso. Tras 15 años de producción y más de 3 millones de onzas extraídas, el cierre parecía inminente. Sin embargo, en septiembre de 2023, AISA Group compró Minas Argentinas y decidió revertir este destino. Ahora, Gualcamayo se proyecta como un distrito minero con potencial para extender su operación por 30 años más, gracias a la infraestructura existente y al prometedor proyecto Carbonatos Profundos.
Contexto y antecedentes
Gualcamayo, una mina que en su momento acumulaba 1,4 millones de onzas en recursos conocidos, fue adquirida por AISA Group con la visión de no solo mantenerla operativa, sino también de expandir su capacidad. Este cambio de rumbo se dio bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un marco regulatorio argentino que fomenta grandes inversiones en el sector. Hasta la llegada de AISA Group, Gualcamayo había enfrentado desafíos significativos, incluida la reducción de costos de operación y la necesidad de rediseñar procesos para mejorar la eficiencia en la recuperación de oro.
Desarrollo del proyecto
La decisión de AISA Group de invertir u$s665 millones en el proyecto Carbonatos Profundos marca un hito en la historia de Gualcamayo. Este nuevo proyecto, ubicado debajo de las antiguas zonas productivas, ha sido aprobado para el RIGI y tiene como objetivo desarrollar una mina subterránea innovadora en Sudamérica. Según Juan José Retamero, fundador de AISA Group, la infraestructura y permisos existentes fueron clave para esta decisión estratégica. Esta transformación no solo ha permitido continuar con la producción de oro y plata, sino que también ha generado un impacto económico significativo en la región.
Datos de mercado
Desde 2025, la mina produjo 43.700 onzas equivalentes de oro sin procesar mineral nuevo, reduciendo los costos por onza de u$s2.400 en 2023 a u$s1.150. El resultado económico mejoró de un terreno negativo en 2023 a u$s116 millones antes de impuestos en 2025. La inversión anual también se multiplicó por diez, alcanzando los u$s60 millones. Además, el proyecto Carbonatos Profundos contempla exportaciones por u$s26.500 millones entre 2030 y 2055, con una producción anual proyectada de aproximadamente 166.000 onzas durante al menos 17 años.
Análisis de impacto
La renovación de Gualcamayo representa un cambio significativo para el sector minero argentino. No solo se asegura la continuidad de una operación que estaba al borde del cierre, sino que se impulsa un desarrollo local que involucra a más de 1.000 trabajadores, en su mayoría de San Juan. Además, el proyecto fortalece la infraestructura provincial y promueve el uso de tecnologías avanzadas como la oxidación a presión. Sin embargo, la dependencia del precio del oro y los desafíos técnicos asociados con una operación de esta magnitud continúan siendo riesgos a considerar.
Perspectivas a futuro
Mirando hacia el futuro, Gualcamayo tiene el potencial de convertirse en un modelo de desarrollo sostenible en la minería argentina. Con la exploración de solo el 4% de su propiedad, el potencial de crecimiento es vasto. AISA Group planea seguir invirtiendo en exploración y tecnología, con el ambicioso Programa G50 que contempla inversiones adicionales por u$s1.500 millones. En un contexto de creciente demanda de metales preciosos y energías renovables, Gualcamayo se perfila como un actor clave, no solo en San Juan, sino en toda la Argentina.