El sector minero argentino enfrenta un inicio de año 2026 con señales mixtas. Salta, una de las protagonistas en el mapa minero nacional, ha visto un retroceso en sus cifras laborales, aunque sigue siendo el segundo empleador del país en este rubro después de Santa Cruz. Según los últimos datos de la Secretaría de Minería de la Nación, la provincia registró 5.542 puestos de trabajo directo en enero, lo que representa una caída del 8% comparado con el mismo mes del año anterior.
Esta disminución se debe a una serie de factores tanto económicos como operativos. Principalmente, la caída en el precio internacional del litio ha obligado a las empresas a ralentizar o incluso suspender campañas de exploración. Además, la transición de varios proyectos desde la etapa de construcción a la fase de producción, que requiere menos personal, ha influido en esta baja.
Contraste regional y nacional
Mientras que Salta y Jujuy registraron caídas en el empleo minero, otras provincias muestran tendencias más favorables. Catamarca, por ejemplo, experimentó un notable incremento del 23,4% en su empleo minero, situándose como un motor de crecimiento en la región. San Juan también reportó un crecimiento del 5,2%, y Santa Cruz se mantuvo estable con 8.835 trabajadores, un 0,8% más que el año anterior.
A nivel nacional, el sector minero emplea a 39.698 personas, una ligera disminución del 0,3% interanual. Un aspecto positivo ha sido el crecimiento del empleo femenino, que aumentó un 3,1%, alcanzando 5.225 trabajadoras y representando el 13,2% del total.
Proyectos clave y expectativas de recuperación
A pesar del escenario actual, Salta sigue sosteniéndose en proyectos importantes que ya están en producción, como Lindero (oro), Mariana (litio), Sal de Oro (litio) y Centenario-Ratones (litio). Estos proyectos no solo emplean a trabajadores directos sino también generan empleo indirecto, en una proporción estimada de cuatro a uno.
Mirando hacia el futuro, hay señales esperanzadoras de una reactivación. El proyecto Rincón Litio, de la empresa Rio Tinto, ha comenzado a revitalizar el mercado laboral en la Puna con nuevas contrataciones. Asimismo, se prevé que el proyecto Diablillos, enfocado en oro y plata, inicie su fase de construcción en el segundo semestre de este año, lo que podría revertir la tendencia descendente en el empleo minero de la provincia.
Perspectivas a futuro
El desafío para Salta será mantener el equilibrio entre la producción y la exploración, especialmente en un contexto donde los precios de los commodities, como el litio, muestran volatilidad. A nivel nacional, la implementación de políticas como el Plan Gas o el Plan Renovar podrían ofrecer un marco de estabilidad para el sector energético y minero, atrayendo inversiones y generando empleo.
El sector minero argentino, y en particular Salta, deberá adaptarse a las tendencias globales, como el aumento de la demanda de minerales para tecnologías limpias y la transición energética. Con proyectos de expansión en el horizonte y una base sólida de recursos, Salta tiene el potencial de superar los desafíos actuales y consolidarse como un pilar en el desarrollo minero del país.