Ante una inminente crisis de abastecimiento de gas en el Noroeste Argentino (NOA) para el invierno de 2024, Refinor ha decidido intervenir como trader para proporcionar un alivio temporal a las industrias de la región. Propiedad de YPF, Refinor planea vender hasta 500.000 metros cúbicos diarios (m3/d) de gas, una medida que, aunque no resuelve completamente el problema, busca mitigar el impacto de la escasez en sectores industriales clave.
La crisis energética en el NOA
Las provincias de Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero se enfrentan a un problema estructural de abastecimiento de gas natural que se agudiza en los meses de invierno. Según informes del Enargas, la demanda del sector industrial del NOA alcanza aproximadamente 1,2 millones de m3/d durante esta temporada. Sin embargo, el suministro se ve comprometido por la falta de infraestructura de transporte adecuada y el declive de la producción en la cuenca Noroeste y Bolivia, tradicionalmente proveedores de la región.
Las proyecciones sugieren que estas provincias podrían enfrentar hasta 80 días de cortes de gas, lo que pone en riesgo no solo el funcionamiento industrial, sino también el bienestar residencial. En este contexto, la decisión de Refinor de vender gas al sector productivo se presenta como un paliativo necesario, particularmente para los ingenios azucareros que inician su zafra en mayo.
Refinor: Estrategia de comercialización
Refinor, que opera cerca de 80 estaciones de servicio en el norte del país, planea liberar 500.000 m3/d de gas natural al mercado al suspender el procesamiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en su planta de Salta. Esta estrategia no implica la llegada de nuevos volúmenes de gas desde Bolivia o Vaca Muerta, sino que redistribuye el gas que la empresa deja de utilizar internamente.
El acuerdo, facilitado por negociaciones entre el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y el gobierno nacional, posiciona a Refinor como un actor crucial para el suministro de gas en el NOA. Aunque la empresa no tiene la responsabilidad formal de abastecer a la región, su intervención como trader permitirá cubrir parcialmente la demanda de los ingenios azucareros y otros sectores industriales hasta el inicio del invierno.
Los precios del gas que Refinor ofrecerá oscilan entre 10 y 15 dólares por millón de BTU, una cifra competitiva en comparación con el GNL importado, que puede llegar a costar hasta 23 US$/MMBTU debido a las tensiones internacionales, especialmente por los conflictos en Medio Oriente. Aunque más caro que el gas producido en Vaca Muerta, cuyo precio ronda los 4 US$/MMBTU, el gas de Refinor representa una opción viable para las industrias que buscan evitar el alto costo del GNL.
Perspectivas para el sector energético argentino
La intervención de Refinor pone de relieve las dificultades que enfrenta el sector energético del NOA, pero también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de estos paliativos a largo plazo. La estructura del mercado de gas en Argentina, con su dependencia de importaciones y producción interna desigual, subraya la necesidad de inversiones en infraestructura de transporte y exploración.
El Plan Gas y otras iniciativas gubernamentales buscan estimular la producción local, pero el camino hacia un suministro estable y autosuficiente sigue siendo largo y complejo. Mientras tanto, decisiones como la de Refinor son esenciales para mantener la operatividad industrial y evitar paros significativos en sectores críticos, como los ingenios azucareros y el sector citrícola.
A futuro, se espera que la expansión de la infraestructura de transporte, junto con políticas de incentivo a la producción nacional, puedan aliviar las limitaciones actuales. Sin embargo, la capacidad de respuesta ante crisis como la del NOA dependerá de la rapidez con la que se implementen estas medidas. El sector energético argentino enfrenta un desafío crucial, y la colaboración entre el sector privado y el gobierno será determinante para asegurar un abastecimiento energético seguro y eficiente.