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El Gobierno avanza en la privatización de ENARSA con foco en Citelec y Transener

Periodista reportando noticias

La reciente decisión del Gobierno argentino de avanzar con la privatización parcial de Energía Argentina S.A. (ENARSA) marca un hito en la estrategia de reordenamiento del sector energético del país. A través de la Resolución 540/2026 del Ministerio de Economía, se oficializó la venta del 50% de las acciones que ENARSA posee en Citelec S.A., la sociedad que controla el 52,65% de Transener, la principal empresa de transporte eléctrico en alta tensión de Argentina. Esta operación busca atraer capital privado a un segmento estratégico del sistema energético nacional.

Las empresas interesadas en la privatización

Tres importantes jugadores del sector energético han superado la primera fase del concurso para adquirir la participación de ENARSA en Citelec. Se trata de Central Puerto, un consorcio integrado por Edison Transmisión y Genneia, y la distribuidora Edenor. Estas compañías han cumplido con los requisitos técnicos y administrativos establecidos en el pliego, habilitándolas a presentar sus ofertas económicas. La apertura del Sobre N° 2, que contiene las propuestas económicas, está programada para el 28 de abril a través de la plataforma oficial CONTRAT.AR. Esta instancia será crucial para definir quién se quedará con un activo considerado clave dentro de la infraestructura energética nacional.

La importancia estratégica de Transener

Transener es una pieza fundamental del sistema eléctrico argentino, ya que su red conecta los principales centros de generación con los de consumo, garantizando la estabilidad del sistema eléctrico. Además, Citelec también tiene participación indirecta en Transba, responsable del transporte eléctrico en la provincia de Buenos Aires, y en Transener Internacional Ltda., con operaciones en Brasil. La venta de la participación en Citelec es uno de los movimientos más significativos dentro del proceso de transformación del sector energético impulsado por el Gobierno.

Un proceso de privatización sin objeciones

La Comisión Evaluadora encargada del concurso ha analizado la documentación presentada por los oferentes y ha verificado el cumplimiento de todos los requisitos exigidos. Durante esta etapa, se solicitaron subsanaciones formales que fueron respondidas en tiempo y forma por las empresas. Un dato relevante es que el dictamen de preselección no recibió impugnaciones, lo que permitió avanzar sin trabas hacia la instancia económica. Este escenario refleja un proceso ordenado desde el punto de vista administrativo, algo que el Gobierno busca consolidar para dar señales de previsibilidad a los inversores.

Privatización segmentada y apertura al capital privado

La venta de Citelec se inscribe en la primera etapa de privatización de ENARSA, autorizada por el Decreto 286/2025. El esquema oficial prevé la separación de activos y unidades de negocio con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios y de las obras en ejecución. En este contexto, el Ejecutivo avanza con una estrategia de segmentación: mientras impulsa la venta de participaciones societarias en áreas aptas para la inversión privada, mantiene bajo control estatal aquellos activos considerados críticos.

Un ejemplo de este enfoque es la decisión de retirar de la órbita de ENARSA a las represas sobre el río Santa Cruz, con el objetivo de asegurar su continuidad operativa bajo gestión pública. El concurso para la venta de Citelec tiene carácter nacional e internacional y no contempla programas de propiedad participada ni preferencias para empleados. Este diseño apunta a maximizar la competencia y atraer inversores con capacidad financiera y experiencia en el sector.

Perspectivas futuras para el sector energético

La privatización parcial de ENARSA y la venta de Citelec representan un punto de inflexión en la organización del sistema energético argentino. Más allá del resultado puntual de la licitación, el proceso refleja un cambio de paradigma en la gestión de activos estratégicos. Con la apertura de sobres económicos a la vuelta de la esquina, el mercado sigue de cerca una operación que no solo definirá el futuro de Transener, sino que también funcionará como test para medir la confianza en el ambiente de negocios argentino.

El objetivo final del Gobierno es mejorar la eficiencia, ampliar la infraestructura y acompañar el crecimiento de la demanda, en un escenario donde la expansión de Vaca Muerta y el desarrollo de energías renovables requieren redes de transporte más robustas. Esta privatización se enmarca en un contexto más amplio de reformas estructurales, donde se busca reducir la participación directa del Estado en la economía y fomentar la inversión privada como motor de crecimiento.

En conclusión, la privatización de ENARSA y la venta de su participación en Citelec son parte de un esfuerzo mayor por reconfigurar el sector energético en Argentina. Este proceso no solo busca atraer inversión privada, sino también garantizar que el sistema eléctrico pueda satisfacer las necesidades futuras del país, en línea con las tendencias globales de eficiencia energética y sostenibilidad.

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