Un conflicto interprovincial
En un reciente encuentro con periodistas en la Casa de Gobierno de La Pampa, el gobernador Sergio Ziliotto abordó la disputa por las regalías hidroeléctricas del complejo Los Nihuiles, una controversia que involucra a su provincia y a Mendoza. Esta disputa se reavivó tras el fallo del juez federal de Santa Rosa, Juan José Baric, quien suspendió el decreto presidencial que otorgaba a Mendoza la totalidad de estas regalías.
La medida judicial es cautelar y se mantendrá hasta que se resuelva la cuestión de fondo solicitada por La Pampa. El gobierno nacional tiene un plazo de tres días para presentar un informe sobre la situación.
El origen del conflicto
El conflicto se centra en el Decreto 982/2026, que anuló un régimen de distribución de regalías vigente desde 1973, asignando a Mendoza el 100% de las regalías del sistema hidroeléctrico, bajo el argumento de que la fuente de aprovechamiento se encuentra en su territorio. No obstante, La Pampa alega que su derecho a recibir el 50% de las regalías está respaldado por un Acuerdo Interjurisdiccional de 1992, que fue homologado por la Corte Suprema.
El gobernador Ziliotto subrayó que el decreto nacional ignoró este acuerdo, que había sido ratificado por las legislaturas provinciales y contemplaba una participación equitativa en los recursos hídricos.
La posición de Mendoza
Desde Mendoza, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, cuestionó la vía judicial elegida por La Pampa, calificando la medida de "interina" y argumentando que no tiene efectos sobre Mendoza, ya que no fue parte del expediente. Latorre insistió en que el conflicto debería resolverse en la Corte Suprema, que tiene competencia en disputas interprovinciales.
Un conflicto histórico
La disputa por el río Atuel tiene raíces históricas, relacionadas con la interrupción del escurrimiento del río en territorio mendocino, lo que afectó a las localidades pampeanas aguas abajo. La Corte Suprema había ordenado previamente un caudal mínimo para recomponer el ecosistema pampeano, pero según Ziliotto, Mendoza no cumple con este caudal mínimo.
Ziliotto enfatizó que el conflicto no es una simple rivalidad política entre provincias. "No es un Boca-River", afirmó, destacando que ambos gobiernos defienden los intereses de sus respectivas provincias. La controversia deberá continuar en los tribunales federales y en la Corte Suprema, donde se decidirá sobre el régimen de regalías y el manejo de los recursos hídricos interprovinciales.
Fuente: ambito.com