Fin de un ciclo de suministro
Durante casi dos décadas, Bolivia fue un proveedor clave de gas natural para Argentina bajo contratos firmes que finalizaron en 2024. Desde entonces, los envíos han sido esporádicos y no bajo un esquema de suministro estable. Según un análisis de la comercializadora Alpes Energy, esta relación podría invertirse en los próximos años, con Bolivia transformándose en un importador de gas argentino.
Proyecciones de producción y demanda
El informe de Alpes Energy destaca que la producción de gas en Bolivia ha disminuido significativamente. En 2016, Bolivia producía 56,6 millones de metros cúbicos por día (MMm³/d), cifra que se proyecta descender a 26,6 MMm³/d para 2026. En contraste, la producción en la cuenca neuquina de Argentina creció de 70,7 MMm³/d en 2016 a un promedio de 110,0 MMm³/d entre enero y julio de 2026.
El análisis prevé que para 2031, Bolivia podría experimentar un déficit en su producción interna, cayendo a 15,3 MMm³/d, apenas por encima de su demanda interna estimada en 14 MMm³/d. Esto podría llevar al país a buscar fuentes externas de suministro para satisfacer sus necesidades.
Vaca Muerta como alternativa
La cuenca de Vaca Muerta en Argentina se perfila como la principal opción para abastecer a Bolivia. La infraestructura ya desarrollada, como el gasoducto Manuel Belgrano de 753 km, ampliará la capacidad de transporte de gas desde Vaca Muerta hacia el norte del país. Además, la reversión del gasoducto norte desde 2024 permite transportar hasta 15 MMm³/d, facilitando potenciales exportaciones hacia Bolivia.
Desafíos y oportunidades
Sin embargo, establecer un suministro firme a Bolivia implica superar varios desafíos logísticos y comerciales. Sería necesario acordar capacidad de transporte, puntos de entrega, calidad del gas, tarifas y otras condiciones contractuales. Además, la demanda estacional en Argentina, que incrementa durante el invierno, podría complicar la disponibilidad de gas para exportación.
Alpes Energy resalta que, aunque Bolivia no representaría un mercado tan grande como Brasil o proyectos de gas natural licuado (GNL), sí podría ofrecer una oportunidad valiosa para la Argentina al abrir una salida regional para el gas de Vaca Muerta. Para Bolivia, el gas argentino serviría como respaldo mientras intenta recuperar su capacidad de producción interna.
En resumen, la dinámica del mercado de gas en la región está experimentando cambios significativos, y Argentina podría desempeñar un papel crucial en el futuro abastecimiento de gas para Bolivia, según el análisis de Alpes Energy.
Fuente: econojournal.com.ar