Comienza la soldadura en el gasoducto San Matías
El consorcio San Matías Pipeline (SMP), conformado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, ha iniciado los trabajos de soldadura en la construcción del gasoducto que unirá Vaca Muerta con el Golfo San Matías en Río Negro. Este ducto estará destinado al transporte de gas natural para su exportación como gas natural licuado (GNL) a través del proyecto de Southern Energy (SESA).
La primera soldadura se realizó en el área llamada Spread Sur, cerca del kilómetro 223,1, en las proximidades del río Negro. Este proceso, que utiliza tecnología automática, consiste en una etapa interna y otra externa para unir tubos de 36 pulgadas de diámetro. A lo largo de los 472 kilómetros del ducto, se espera completar aproximadamente 39.334 soldaduras.
Impacto económico en Río Negro
El proyecto también está generando un impacto económico significativo en la región. Hasta el momento, SMP ha contratado a 170 trabajadores y a 98 proveedores locales para suministrar bienes y servicios vinculados a la obra. Esto incluye transporte, provisión de herramientas, servicios para campamentos y atención de salud. Las compras a proveedores locales han alcanzado los $43.790 millones en esta etapa del proyecto.
La infraestructura del gasoducto contempla la instalación de unos 40.000 caños, cada uno de 12 metros de longitud, con una capacidad de transporte de hasta 27 millones de metros cúbicos de gas natural por día. La construcción, que demandará una inversión de aproximadamente US$ 1.300 millones, se prevé que esté concluida a mediados de 2028.
Financiación del proyecto
Para financiar la construcción del gasoducto, San Matías Pipeline ha asegurado un préstamo sindicado de US$ 900 millones bajo la modalidad Project Finance. Este financiamiento, estructurado por Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, cubre cerca del 70% de la inversión planificada. El resto será aportado por las compañías accionistas.
Proyección internacional
El gasoducto es parte del proyecto de Southern Energy, que busca convertir a Argentina en un proveedor clave de GNL en el mercado internacional. La iniciativa incluye la instalación de dos buques de licuefacción en Río Negro, el Hilli Episeyo y el Esperanza, que comenzarán a operar en 2027 y 2028 respectivamente, con una capacidad conjunta de producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL. Se prevén inversiones superiores a US$ 15.000 millones en 20 años, con exportaciones estimadas en US$ 20.000 millones entre 2027 y 2035.
Fuente: econojournal.com.ar