En un movimiento estratégico que busca consolidar a la Argentina como un proveedor confiable para las potencias del G7, el presidente Javier Milei mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro de Canadá, Mark Carney. El diálogo, que tuvo lugar recientemente, se centró en la diversificación de mercados y en el fortalecimiento de la agenda de inversión en sectores estratégicos, con especial énfasis en la minería de minerales críticos y la energía.
Minerales críticos: El eje de la cooperación bilateral
La relación entre Argentina y Canadá en materia extractiva cuenta con un antecedente fundamental: el acuerdo de colaboración sobre minerales críticos y sostenibilidad minera, vigente desde marzo de 2025. Este instrumento busca robustecer las cadenas de suministro globales y fomentar proyectos de mayor valor agregado en el hemisferio. Durante las negociaciones previas entre la Cancillería argentina y el Ministerio de Comercio canadiense, se identificaron áreas prioritarias que ahora forman parte de la agenda presidencial.
Uno de los puntos clave de este acuerdo es la seguridad de suministro, que busca garantizar la provisión de minerales esenciales para la transición energética. En el contexto de un mercado global en transformación, donde la demanda de minerales como el litio y el cobre se ha disparado, esta colaboración reviste una importancia crucial. La inversión extranjera es otro de los pilares del acuerdo, ya que busca potenciar la llegada de capitales canadienses para acelerar proyectos mineros en suelo argentino. Finalmente, la sostenibilidad es un eje transversal, con el compromiso de aplicar estándares internacionales en las actividades extractivas para asegurar un desarrollo económico a largo plazo.
El interés de Canadá en el mercado regional
Para Ottawa, el acercamiento a la Argentina responde a una necesidad estratégica planteada por Carney: reducir la dependencia comercial de un solo mercado, como es el caso de Estados Unidos, y duplicar sus exportaciones hacia otros destinos. En este esquema, la Argentina se posiciona como el quinto socio comercial de Canadá en Sudamérica, con un intercambio bilateral que alcanzó los US$2.800 millones en 2025, registrando un crecimiento del 8,9% respecto al año anterior.
Este fortalecimiento de la relación comercial con Argentina no solo permite a Canadá diversificar sus mercados, sino también asegurar el acceso a recursos minerales críticos necesarios para sus metas de crecimiento y seguridad nacional. En un contexto donde la transición energética global requiere de un suministro constante y seguro de minerales, la colaboración con Argentina ofrece a Canadá una fuente confiable de estos insumos.
Hacia un tratado de libre comercio
El contacto entre mandatarios también sirvió para dar un nuevo impulso a las negociaciones entre el Mercosur y Canadá, un proceso iniciado en 2018 que Ottawa busca concluir. Este tratado de libre comercio facilitaría el flujo de inversiones en el sector energético y minero, permitiendo a las empresas canadienses operar con mayores facilidades en la región. Actualmente, el Mercosur representa un mercado de gran potencial para Canadá, y la conclusión de este tratado podría abrir nuevas oportunidades para ambas partes.
Con esta gestión, el Gobierno argentino busca abrir una "segunda ventana" en América del Norte, complementaria a la relación con Washington. Apostar a un socio que demanda activamente energía y recursos minerales para sus metas de crecimiento se alinea con los objetivos del país de atraer inversión extranjera y diversificar sus relaciones comerciales en el continente.
Perspectivas a futuro
El fortalecimiento de la cooperación minera entre Argentina y Canadá se presenta como una oportunidad para el sector energético y minero argentino en un momento en que el país busca afianzar su posición en el escenario global como proveedor de minerales críticos. A medida que el mundo avanza hacia una transición energética más verde, los minerales como el litio y el cobre se vuelven cada vez más valiosos, y Argentina está bien posicionada para capitalizar esta tendencia.
En términos regulatorios, iniciativas como el Plan Gas y el Plan Renovar están en marcha para impulsar la inversión en sectores clave, y el marco regulatorio argentino ofrece incentivos atractivos para la inversión extranjera. Sin embargo, el verdadero desafío será asegurar que estos proyectos se desarrollen de manera sostenible y que las comunidades locales se beneficien del crecimiento del sector.
A medida que las negociaciones del tratado de libre comercio con el Mercosur avanzan, las perspectivas para el sector minero y energético argentino son prometedoras. Un acuerdo exitoso no solo facilitaría el flujo de inversiones y tecnología, sino que también podría ser un catalizador para el desarrollo económico sostenible en el país. Con un enfoque en la sostenibilidad y la cooperación internacional, Argentina tiene la oportunidad de liderar en la producción de minerales críticos esenciales para el futuro energético global.