La minería argentina está en el umbral de un crecimiento sin precedentes que podría convertirla en uno de los pilares más importantes de las exportaciones del país en la próxima década. Según el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, se estima que para 2035 las exportaciones del sector alcanzarán los US$ 28.000 millones anuales, impulsadas principalmente por el auge de la producción cuprífera y la entrada en producción de nuevos proyectos. Este crecimiento sería un salto notable desde el récord de US$ 6.000 millones en exportaciones registrado en 2025.
El auge del cobre: la nueva apuesta argentina
El cobre se perfila como el motor de esta expansión minera. Lucero destacó que si los proyectos actuales avanzan según lo planeado, Argentina podría producir entre 1,5 y 1,6 millones de toneladas anuales de cobre para 2035. Este cambio es especialmente significativo dado que, tras el cierre de la mina Bajo de la Alumbrera en Catamarca, Argentina prácticamente carece de producción cuprífera a gran escala. La comparación con vecinos como Chile y Perú, líderes mundiales en producción de cobre, pone de relieve el potencial argentino para emerger como un actor relevante en el mercado internacional.
Infraestructura: el desafío logístico
El crecimiento proyectado de la minería en Argentina no solo depende de las inversiones en producción, sino también de la infraestructura que permita su desarrollo. El transporte ferroviario se presenta como una herramienta crucial para reducir costos y mejorar la competitividad de los proyectos, particularmente en el norte del país, donde se concentran las operaciones de cobre y litio. El Gobierno nacional ya ha iniciado procesos de licitación para modernizar las líneas ferroviarias Belgrano Cargas, San Martín y Urquiza, consideradas vitales para el transporte eficiente de minerales hacia los puertos de exportación.
Un motor económico con impacto local
La minería no solo promete ser un motor de exportaciones, sino también un dinamizador de la economía local. Lucero señaló que alrededor del 80% del valor generado por las operaciones mineras permanece en Argentina, a través de impuestos, salarios y la contratación de proveedores locales. Sin embargo, advirtió sobre los posibles debates futuros en torno a la distribución de la renta minera entre la Nación, las provincias y otros actores involucrados.
Perspectivas y desafíos a futuro
El futuro de la minería argentina luce prometedor, con un marco regulatorio como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que ya ha aprobado varios proyectos y otros en evaluación que podrían aumentar aún más el potencial exportador. Sin embargo, el sector deberá navegar desafíos relacionados con la infraestructura, la sostenibilidad y la competitividad global. Las tendencias mundiales, como la creciente demanda de cobre para la transición energética y la electromovilidad, ofrecen un contexto favorable, pero también exigen una planificación cuidadosa para capitalizar estas oportunidades.
Mirando hacia el futuro
En los próximos años, el sector minero argentino tendrá que superar varios desafíos para cumplir con las ambiciosas proyecciones de exportación. La apuesta por el cobre, junto con el desarrollo de proyectos de litio y oro, podría diversificar la matriz productiva del país y atraer capitales necesarios para su desarrollo. A medida que se avanza en proyectos de infraestructura y se optimizan procesos, la minería se consolida como una pieza clave para el crecimiento económico de Argentina en la próxima década.