Buenos Aires — Southern Energy avanza en la carrera para convertir a Argentina en exportador de gas natural licuado (GNL) y se prepara para alcanzar dos nuevos objetivos: cerrar en las próximas semanas el financiamiento de un gasoducto por entre US$1.200 millones y US$1.300 millones y sumar nuevos contratos de exportación entre este semestre y comienzos de 2027. Así lo anticipó Rodolfo Freyre, CEO de Southern Energy, en una entrevista con Bloomberg Línea durante la Conferencia Anual del Council of the Americas, en la que aseguró que la compañía ya tiene más de 500 personas trabajando en las obras vinculadas al proyecto que permitirá exportar el gas de Vaca Muerta desde el Golfo San Matías, en Río Negro.
Contexto y antecedentes
El sector energético argentino ha experimentado transformaciones significativas en los últimos años, impulsado por el potencial de Vaca Muerta, una de las formaciones de shale gas más grandes del mundo. A pesar de los desafíos económicos y la volatilidad política, el país ha mantenido su enfoque en desarrollar su capacidad de exportación de GNL. Southern Energy, un consorcio que incluye a Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, está a la vanguardia de este esfuerzo. La iniciativa de construir un gasoducto desde Neuquén hasta los buques licuefactores en Río Negro es un paso crucial en esta estrategia. Anteriormente, el proyecto recibió un impulso significativo con un contrato firmado en marzo con la estatal alemana SEFE, asegurando 2 millones de toneladas anuales de exportaciones de GNL.
Desarrollo del proyecto
Southern Energy está en proceso de cerrar el financiamiento necesario para el gasoducto que conectará Neuquén con los buques licuefactores. Este ducto es esencial para el transporte del gas de Vaca Muerta hacia el Golfo San Matías, donde se realizará el proceso de licuefacción. El proyecto completo requerirá más de US$15.000 millones de inversión y generará exportaciones por más de US$20.000 millones, posicionando a Argentina como un nuevo actor en el mercado global de GNL. Freyre, CEO de la empresa, destacó que el cronograma avanza según lo planeado, con el primer buque licuefactor programado para llegar en junio de 2027. Este buque, actualmente en Singapur para mantenimiento, será seguido por un segundo en 2028, alcanzando una capacidad de producción de 6 millones de toneladas anuales.
Datos de mercado
El mercado global de GNL se estima en unos 420 millones de toneladas anuales, según las cifras proporcionadas por Freyre. El proyecto de Southern Energy añadirá 6 millones de toneladas a esta cifra, representando aproximadamente el 1,5% del mercado mundial. En el contexto argentino, este volumen es significativo, ya que el proyecto demandará un volumen de gas equivalente al 20% del consumo actual de gas natural del país. El contrato con SEFE podría representar, dependiendo de los precios, cerca de US$7.000 millones en exportaciones a lo largo de ocho años. Además, Southern Energy está explorando contratos adicionales para asegurar el uso completo de su capacidad de producción.
Análisis de impacto
La entrada de Argentina al mercado global de GNL tiene implicaciones profundas para el sector energético del país. No solo diversifica las exportaciones energéticas, sino que también fortalece la posición de Argentina como proveedor confiable en un contexto global de creciente demanda de energía y preocupaciones por la seguridad del suministro. Los mayores beneficiarios serán las empresas involucradas en el consorcio, así como la economía argentina en general, que verá un incremento en las exportaciones y una mejora en la balanza comercial. Sin embargo, los desafíos persisten, incluyendo la necesidad de asegurar acuerdos comerciales estables y gestionar la infraestructura logística necesaria para operaciones a gran escala.
Perspectivas a futuro
Con el primer buque de GNL esperado para 2027, Argentina está en camino de consolidarse como un jugador relevante en el mercado global de GNL. En los próximos meses, será crucial observar cómo Southern Energy gestiona los contratos adicionales y el financiamiento del gasoducto. La flexibilidad comercial, mediante una combinación de contratos de mediano plazo y ventas en el mercado spot, podría ser clave para maximizar los ingresos y adaptarse a las fluctuaciones del mercado. Mientras tanto, la atención internacional ya está centrada en Argentina, que podría transformar su abundancia de recursos de Vaca Muerta en una ventaja competitiva en el escenario energético global.