La compañía TanGo Energy, a través de su subsidiaria de servicios Go Services, ha iniciado la preparación de locaciones para perforar sus primeros dos pozos no convencionales en Vaca Muerta, ubicados en el área Charco del Palenque, provincia de Río Negro. Los trabajos de movimiento de suelos, realizados junto a la contratista ZILLE SRL, marcan el debut no convencional de TanGo en esta región estratégica. Este avance es parte de un plan más amplio que incluye una inversión de 15 millones de dólares para recuperar pozos convencionales e instalaciones maduras, en un esfuerzo por revitalizar áreas previamente inactivas.
Contexto y antecedentes
La incursión de TanGo Energy en Vaca Muerta se produce en un momento crucial para el sector energético de Argentina, que busca consolidarse como un actor relevante en la producción de hidrocarburos no convencionales. La región de Vaca Muerta es una de las formaciones de shale más grandes del mundo y ha sido un foco de inversión tanto nacional como internacional. TanGo Energy, que adquirió activos de la exPetrolera Aconcagua Energía hace un año, se ha enfocado en reactivar pozos inactivos, principalmente en Río Negro, donde se concentra el 90% de sus operaciones. Con un stock de más de 300 pozos fuera de servicio identificados al asumir la gestión, la empresa ha logrado reactivar 105 de ellos hasta el momento, con un objetivo de 150 intervenciones.
Desarrollo y estrategia de inversión
TanGo Energy ha desplegado un ambicioso plan de reactivación que se apoya en incentivos otorgados por la Secretaría de Energía de Río Negro. Estos incluyen una alícuota diferencial del 6% en regalías para la producción incremental que supere la curva base de declino certificada. A pesar de que cada pozo tiene un rendimiento promedio de 1,2 metros cúbicos diarios, la producción acumulada ha revertido la tendencia a la baja en la cuenca. La producción diaria de TanGo ha pasado de 900 a 950 metros cúbicos en un año, desafiando un declino natural del 9%. Este crecimiento se ha logrado gracias a la operación de cuatro unidades propias de pulling y la contratación de dos adicionales de Geopetrol, generando 40 empleos directos de mano de obra local.
Datos de mercado
El plan de revitalización de TanGo Energy contempla una inversión total de 15 millones de dólares, que se destinará a completar las 150 intervenciones proyectadas. Actualmente, la producción diaria ha alcanzado los 6,000 barriles, superando las expectativas iniciales. Este incremento se produce en un contexto donde el precio del petróleo Brent, una referencia internacional, ronda los 85 dólares por barril, lo que mejora la rentabilidad de las operaciones. Además, el programa de incentivos de la provincia de Río Negro ha jugado un papel crucial al mejorar las condiciones económicas para la producción adicional.
Análisis de impacto
La incursión de TanGo Energy en Vaca Muerta y su estrategia de reactivación de pozos maduros tiene implicaciones significativas para el sector energético argentino. Al aprovechar los incentivos fiscales y mejorar la producción, la empresa contribuye a la estabilización de la cuenca rionegrina y al fortalecimiento de la infraestructura energética del país. Sin embargo, el éxito de estas operaciones dependerá de la capacidad de la empresa para mantener la eficiencia operativa y adaptarse a las fluctuaciones del mercado internacional. Los beneficiarios directos son las economías locales, que se ven impulsadas por la generación de empleo y el crecimiento de la actividad económica.
Perspectiva a futuro
Mirando hacia el futuro, TanGo Energy planea completar las 45 intervenciones restantes a un ritmo de 15 operaciones mensuales, lo que podría incrementar aún más su producción y fortalecer su posición en el mercado. La atención estará puesta en cómo la empresa maneja los desafíos operativos y financieros en medio de un entorno económico global volátil. Es probable que la continuidad de los incentivos provinciales y las condiciones del mercado internacional jueguen un papel clave en el desarrollo de este proyecto. Además, el sector deberá seguir de cerca las políticas energéticas nacionales y las tendencias globales que influirán en la viabilidad de los proyectos de petróleo y gas en Argentina.