Sector Energético Argentino Inicia 2026 con Desafíos y Oportunidades
El inicio de 2026 presenta un panorama mixto para el sector energético argentino, marcado por la caída de precios internacionales y una reducción en importaciones que sostiene el superávit comercial.
El sector de Combustibles y Energía en Argentina comenzó el año 2026 enfrentando señales mixtas. Según los datos del INDEC, en enero las exportaciones del sector alcanzaron los 781 millones de dólares, representando el 11,1% de las ventas externas del país. Sin embargo, este inicio estuvo marcado por una disminución en los ingresos de divisas debido a la caída de los precios internacionales, particularmente del petróleo crudo, cuyo valor promedio se redujo significativamente en comparación con el año anterior.
A pesar de la caída del precio del Brent, que pasó de un promedio de 79 dólares por barril en enero de 2025 a 66 dólares en enero de 2026, el saldo comercial del sector se mantuvo positivo gracias a una reducción en las importaciones. Las compras externas de combustibles y lubricantes disminuyeron un 21,0% interanual, cerrando el mes con un superávit de 618 millones de dólares. Esta situación ofrece un respiro al balance externo del país, aunque está más vinculada a la contracción de importaciones que a un aumento en las exportaciones.
La región patagónica sigue siendo central en la matriz exportadora energética, concentrando casi el 60% de las exportaciones del sector. En tanto, Estados Unidos se mantiene como un destino clave para el crudo argentino, representando el 26,36% de las exportaciones hacia ese país.
El desafío para el sector en los próximos meses será aumentar los volúmenes exportables y diversificar los destinos, en un contexto global marcado por la volatilidad de precios y tensiones geopolíticas. Mientras tanto, el complejo energético sigue siendo crucial para la economía argentina, aunque su dependencia de las fluctuaciones del mercado internacional plantea riesgos que deberán ser gestionados con cautela.