Rio Tinto y Glencore: Fusión en la cuerda floja ante inminente fecha límite
Las gigantes mineras Rio Tinto y Glencore enfrentan el vencimiento de un plazo crucial para definir su posible fusión, con expectativas de una prórroga en las negociaciones.
Las negociaciones para la posible fusión entre las empresas mineras Rio Tinto y Glencore se encuentran en una etapa crítica, con la fecha límite del 5 de febrero acercándose rápidamente sin una resolución concreta. Fuentes del sector sugieren que es probable que se solicite una prórroga para extender las conversaciones, aunque esto no garantiza que el acuerdo se concrete.
Según el medio The Australian Financial Review, se espera que Rio Tinto solicite una extensión del plazo en lugar de presentar una oferta definitiva o retirarse del proceso. La normativa británica sobre adquisiciones y fusiones establece que la minera anglo-australiana debe definir su posición antes del vencimiento o buscar autorización del panel regulador del Reino Unido para continuar negociando.
El progreso de las conversaciones ha sido irregular, con períodos de intensa actividad seguidos por otros de menor movimiento, lo que refleja la complejidad de una operación de esta magnitud en el sector minero global. Una prórroga podría interpretarse como una señal de que no existen obstáculos insalvables, aunque no confirmaría el acuerdo final. Ejemplos anteriores, como las negociaciones entre BHP y Anglo American, indican que extensiones similares no siempre resultan en una fusión.
En el ámbito financiero, se han reportado nuevos movimientos. Glencore estaría cerca de nombrar a Citigroup como su banco de inversión principal para asesorarla en el proceso. Rio Tinto, por su parte, colabora con J.P. Morgan, Evercore y Macquarie, en una operación que, de concretarse, podría generar honorarios superiores a los 100 millones de dólares para estas entidades.
El cobre emerge como un activo estratégico en las negociaciones, dada su creciente demanda impulsada por la electrificación y el desarrollo de energías renovables. Glencore cuenta con una cartera de proyectos relacionados con este metal, lo que representa un atractivo significativo para Rio Tinto. Según proyecciones de Wood Mackenzie, se estima que la demanda global de cobre podría aumentar un 24% para 2035.
Con la fecha límite del 5 de febrero en el horizonte, el mercado está atento a si Rio Tinto y Glencore logran avanzar hacia un acuerdo, solicitan una extensión del plazo o permiten que caiga una de las negociaciones más ambiciosas del sector minero global.