En un contexto de creciente demanda global de litio, la minera multinacional Rio Tinto ha reafirmado su compromiso con Argentina como eje central de su estrategia de expansión en el sector. Durante la presentación de sus resultados operativos anuales, la compañía delineó un ambicioso plan de inversiones y desarrollos que sitúa a las provincias de Salta y Catamarca en el centro de su operación, con el objetivo de producir 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio para 2026.
El salto de escala en Salta: Proyecto Rincón
En la provincia de Salta, el Proyecto Rincón se perfila como una de las iniciativas más audaces bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Con una inversión que alcanza los u$s2.500 millones, Rio Tinto planea una expansión masiva que se traduzca en una capacidad de producción de 60.000 toneladas de carbonato de litio grado batería hacia el final de la década. Actualmente, la planta inicial ya opera con una capacidad de 3.000 toneladas anuales.
El yacimiento, cuya vida útil se estima en 40 años, se beneficia de costos operativos que lo colocan en el primer cuartil de la curva global, garantizando así alta rentabilidad en el mercado internacional. Las obras de expansión del campamento e infraestructura avanzan conforme al cronograma, tras obtener las aprobaciones regulatorias necesarias en agosto pasado.
Catamarca: Producción confirmada para 2026
En paralelo, Rio Tinto también consolida sus operaciones en la provincia de Catamarca, con avances significativos en los proyectos Fénix y Sal de Vida. El Proyecto Fénix, con una capacidad de producción de 10.000 toneladas anuales, ha alcanzado un 60% de avance en su puesta en marcha, incluyendo la operatividad de una planta de Recompresión Mecánica de Vapor. Se espera que este proyecto entre en fase productiva en el segundo semestre de 2026.
Por su parte, el Proyecto Sal de Vida, diseñado para producir 15.000 toneladas anuales, ha registrado un avance del 40% en su etapa de puesta en marcha. Al igual que Fénix, se anticipa que las primeras toneladas de litio sean lanzadas al mercado en la segunda mitad de 2026.
Liderazgo en el Triángulo del Litio
La decisión de Rio Tinto de fortalecer su presencia en Argentina, a pesar de un proceso de reestructuración de activos a nivel mundial, responde a la creciente demanda de materiales críticos para la transición energética. Con estos tres desarrollos simultáneos, la compañía no solo busca aumentar su escala operativa, sino también optimizar costos en una de las regiones con mayores reservas de salmuera del mundo.
El mercado global del litio ha mostrado un crecimiento exponencial en los últimos años, impulsado por la transición hacia energías limpias y la adopción masiva de vehículos eléctricos. En este sentido, Argentina, como parte del Triángulo del Litio junto a Bolivia y Chile, se posiciona como un jugador estratégico clave para satisfacer esta creciente demanda.
Perspectivas a futuro
Con el avance de estos proyectos, Rio Tinto no solo asegura su liderazgo en el mercado del litio, sino que también fortalece el papel de Argentina en la cadena global de suministro de este mineral esencial. El éxito de estas operaciones podría atraer nuevas inversiones al sector y consolidar al país como un proveedor indispensable para la electromovilidad global.
En cuanto a las políticas y regulaciones locales, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ha sido crucial para atraer capital extranjero y fomentar el desarrollo de proyectos a gran escala. Con la continuidad de este tipo de iniciativas y un marco regulatorio que incentive la inversión, Argentina tiene el potencial de convertirse en un líder indiscutible en la producción de litio en los próximos años.