La producción de hidrocarburos en Argentina continúa su tendencia alcista, alcanzando cifras récord que delinean un nuevo escenario para el país. En marzo de 2023, la producción de petróleo llegó a 878.000 barriles diarios, lo que representa un crecimiento interanual del 15,8% y uno de los niveles más altos en décadas. Paralelamente, la producción de gas natural también mostró un aumento significativo, alcanzando 141,9 millones de metros cúbicos diarios, un 6,1% más que el año anterior. Estos datos, proporcionados por la Secretaría de Energía de la Nación, subrayan un salto estructural en la producción hidrocarburífera de Argentina.
El rol protagónico de Neuquén y Vaca Muerta
Detrás de este crecimiento se encuentra el desempeño destacado de la formación de Vaca Muerta y, particularmente, el peso específico de la provincia de Neuquén, que se consolida como el motor energético del país. En marzo, Neuquén produjo 609.817 barriles diarios de petróleo, representando el 69,5% del total nacional. En cuanto al gas, la provincia también mostró dominio, con 101,2 millones de metros cúbicos diarios, lo que equivale al 71,47% de la producción nacional. Estos números no solo reflejan un volumen significativo, sino también una estabilidad que Neuquén ha mantenido desde diciembre al superar consistentemente los 600.000 barriles diarios.
El crecimiento productivo está respaldado por una intensa actividad de perforación. En marzo, se registraron 91 pozos en perforación de explotación, lo que significa un aumento mensual del 2,2%, aunque con una leve caída interanual del 6,2%. Sin embargo, comparado con febrero de 2020, el incremento es del 42,2%, reflejando una mayor intensidad operativa en el sector.
El auge del petróleo y gas no convencional
Un punto destacado en el actual panorama energético argentino es la consolidación del segmento no convencional. En marzo, la producción de petróleo no convencional alcanzó los 601.400 barriles diarios, representando el 68,5% del total nacional. En el caso del gas, la producción no convencional llegó a 95 millones de metros cúbicos diarios, lo que equivale al 66,9%. Esta evolución subraya que el shale ha dejado de ser una promesa para convertirse en el eje central del sistema energético de Argentina.
El crecimiento del petróleo no convencional ha sido notable, pasando de un promedio de 168.500 barriles diarios en 2021 a 506.000 en 2025. En el gas, el incremento es similar, subiendo de 59,2 a 90 millones de metros cúbicos diarios en el mismo período. En términos de variación interanual, el petróleo no convencional creció un 33,3% y el gas un 16,3%, reafirmando la consolidación de esta tendencia.
Impacto y perspectivas futuras
La consolidación de Vaca Muerta como el núcleo del crecimiento energético del país plantea un escenario optimista para el futuro del sector. La producción de petróleo en marzo alcanzó los 597.600 barriles diarios, con un incremento interanual del 33,8% y un crecimiento acumulado del 400% si se toma como referencia febrero de 2020. En cuanto al gas, la producción llegó a 82,6 millones de metros cúbicos diarios, con un avance interanual del 23,1% y un aumento del 158% en comparación con 2020.
Este crecimiento no solo tiene implicaciones económicas sino también geopolíticas, ya que posiciona a Argentina como un jugador clave en el mercado energético regional. A nivel interno, el desafío será mantener y optimizar esta producción en el marco de regulaciones como el Plan Gas y el Plan RenovAr, que buscan fomentar el desarrollo sustentable del sector.
De cara al futuro, la meta de la industria es alcanzar y superar el millón de barriles diarios de petróleo, consolidando a Argentina como un referente en la producción de hidrocarburos no convencionales. Con una infraestructura en expansión y un compromiso creciente con la eficiencia energética, el país está bien posicionado para enfrentar los desafíos del futuro energético global.