Naturgy, la multinacional energética, ha presentado resultados impresionantes para el ejercicio 2025, superando tanto sus propias previsiones como las del mercado. Con un beneficio neto de 2.023 millones de euros, la compañía ha demostrado su capacidad de resiliencia y adaptación en un contexto complejo para el sector energético global. Este desempeño no solo refuerza su posición en el mercado, sino que también subraya su compromiso con la transformación hacia energías más sostenibles.
Inversiones estratégicas y compromiso con la transición energética
Durante 2025, Naturgy realizó inversiones superiores a los 2.100 millones de euros, enfocándose principalmente en el desarrollo de redes de distribución y energías renovables. Estas áreas son clave para la transición energética que la compañía ha abrazado con fuerza desde 2018. En el ámbito del gas, Naturgy cerró acuerdos cruciales para el suministro de gas natural desde Argelia y Estados Unidos, asegurando así la estabilidad de su cadena de suministro.
Además, en España, la empresa ha avanzado significativamente en la incorporación de biometano a sus redes, con un aporte actual de 170 GWh. Esta iniciativa se alinea con las tendencias globales hacia energías más limpias y la creciente demanda de biocombustibles. La apuesta por el biometano no solo tiene implicaciones positivas para el medio ambiente, sino que también refuerza la posición de Naturgy en el mercado energético europeo.
Impacto financiero y evolución bursátil
En términos financieros, Naturgy mantuvo una deuda neta estable de aproximadamente 12.300 millones de euros al cierre de diciembre, con una liquidez cercana a los 10.000 millones. Esta solidez financiera le otorga flexibilidad para explorar nuevas oportunidades de crecimiento, esenciales en un sector que enfrenta constantes cambios regulatorios y tecnológicos.
El desempeño bursátil de Naturgy también ha sido notable. La exitosa OPA sobre acciones propias aumentó el free float y mejoró la liquidez del valor, facilitando su retorno a los principales índices bursátiles internacionales. Estas acciones no solo fortalecen la confianza de los inversores, sino que también consolidan a Naturgy como un destino atractivo para las inversiones a largo plazo.
Perspectivas para 2026 y desafíos futuros
De cara a 2026, Naturgy anticipa mantener un nivel de resultados similar al de 2025, pese al entorno energético desafiante. La compañía proyecta un Ebitda superior a los 5.300 millones de euros y un beneficio neto de 1.900 millones. Asimismo, planea inversiones orgánicas por unos 2.100 millones y una deuda en torno a los 13.500 millones.
Entre sus prioridades para el próximo año, Naturgy destaca la expansión del biometano, el desarrollo de energías renovables bajo una disciplina financiera estricta y la consolidación de su nuevo modelo comercial centrado en el cliente. Estos objetivos son vitales para mantener su competitividad en un mercado energético global que se inclina cada vez más hacia la sostenibilidad y la eficiencia.
Francisco Reynés, presidente ejecutivo, ha enfatizado que la empresa continuará priorizando la garantía del suministro energético y la descarbonización responsable. Este enfoque no solo busca generar valor para los accionistas, sino también contribuir positivamente a los esfuerzos globales de reducción de emisiones de carbono.
Con la creación de una Comisión de Visión Estratégica, Naturgy está sentando las bases para un futuro sólido y sostenible. Este comité, presidido por Reynés, integrará perspectivas de todos los grupos representados en el consejo, asegurando así una planificación a largo plazo bien fundamentada.
En conclusión, los resultados de Naturgy en 2025 no solo reflejan un año de logros financieros, sino también un compromiso continuo con la transformación energética. Con un plan audaz para 2026, la empresa se posiciona para enfrentar los desafíos del sector mientras aprovecha las oportunidades que surgen en un mundo cada vez más enfocado en la sostenibilidad energética.