Mercados energéticos y de metales preciosos en alerta por datos económicos y tensiones geopolíticas
El oro y el petróleo experimentan fluctuaciones en sus precios debido a expectativas económicas en EE.UU. y tensiones en el estrecho de Ormuz.
El mercado de metales preciosos y el sector energético han mostrado movimientos cautelosos en los últimos días, influenciados por las expectativas sobre próximos datos económicos de Estados Unidos y la persistente incertidumbre geopolítica. El precio del oro, aunque experimentó una leve caída del 0,3% este martes, logró mantenerse por encima del nivel crítico de 5.000 dólares por onza, tras haber alcanzado un máximo histórico de 5.594,82 dólares el 29 de enero. La reciente corrección del oro, que se produce luego de un retroceso cercano al 2% el lunes, refleja la atención del mercado en los próximos indicadores económicos de Estados Unidos, como las ventas minoristas y el informe de empleo no agrícola. Estos datos son clave para anticipar la dirección de la política monetaria de la Reserva Federal, que podría incluir recortes de tasas de interés en 2026. Mientras tanto, el precio del petróleo ha mostrado descensos moderados, con el crudo Brent cayendo un 0,3% a 68,80 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) disminuyendo un 0,1% a 64,32 dólares. Estos movimientos están condicionados por la situación en el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte de petróleo a nivel mundial. Las recientes recomendaciones de autoridades estadounidenses para que los buques comerciales eviten las aguas territoriales iraníes han reavivado las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro. Aunque las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Omán, han mostrado algunos avances, persiste la incertidumbre sobre el futuro de estas negociaciones. En este contexto, los mercados se mantienen vigilantes, evaluando tanto los factores geopolíticos como las dinámicas económicas globales y su impacto en la oferta y demanda de energía.