El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) está transformando el panorama del sector minero argentino. Sin embargo, en Mendoza, la expectativa es moderada. La provincia no exploró durante dos décadas, lo que significa que no tiene proyectos explorados listos para aprovechar este régimen. Actualmente, Mendoza cuenta con el proyecto PSJ Cobre Mendocino en Uspallata, pero el resto de sus iniciativas recién comienzan a explorar. Mientras tanto, Chile ha anunciado un proyecto de reforma que incentiva específicamente la exploración greenfield, subrayando una diferencia crucial en el enfoque hacia el desarrollo minero entre ambos países.
Contexto y antecedentes
El RIGI ofrece un conjunto de beneficios diseñados para mejorar la viabilidad económica de los proyectos mineros en etapas avanzadas de desarrollo. Sin embargo, su umbral de entrada, que requiere comprometer al menos US$200 millones, lo hace inaccesible para la fase de exploración inicial, donde las inversiones son significativamente menores. En Mendoza, la falta de exploración sostenida ha dejado a la provincia con pocas opciones para aprovechar este régimen. Por otro lado, Chile ha dado un paso adelante al presentar un proyecto de reforma que facilita el financiamiento de la exploración a través del mercado de capitales local.
Desarrollo del régimen y su impacto
El RIGI ha sido bien recibido por los proyectos mineros que ya han tomado la decisión de avanzar hacia la construcción. Este régimen no solo mejora significativamente la ecuación financiera de estos proyectos, sino que también ha contribuido al movimiento positivo que se observa actualmente en la minería argentina. Sin embargo, en Mendoza, solo el proyecto PSJ Cobre Mendocino ha podido beneficiarse hasta ahora. Este proyecto ya contaba con una decisión de desarrollo antes de adherirse al régimen. Para el resto de las iniciativas, el desafío radica en la falta de un esquema que apoye la exploración, una etapa crítica para definir el futuro minero de la provincia.
Datos de mercado
El sector minero argentino ha visto un impulso gracias al RIGI, con inversiones que superan los US$200 millones en proyectos avanzados. Sin embargo, la inversión en exploración sigue siendo un desafío. En Chile, la inversión en exploración alcanzó US$874,7 millones en 2025, con el cobre representando el 76% de ese total. Estos números subrayan la necesidad de Argentina de fomentar la exploración, especialmente en provincias como Mendoza que tienen un potencial inexplorado significativo.
Análisis de impacto
La situación actual presenta un dilema para la minería argentina: mientras que el RIGI impulsa proyectos avanzados, deja de lado la exploración, que es crucial para el desarrollo futuro del sector. Mendoza, con su falta de exploración previa, se encuentra en una posición desventajosa. Sin incentivos adecuados para la exploración, la provincia corre el riesgo de quedarse atrás en la carrera minera regional. Chile, al implementar reformas que faciliten el financiamiento de la exploración, podría atraer inversiones que de otro modo podrían haber considerado Argentina.
Cierre y perspectivas a futuro
El futuro de la minería en Mendoza dependerá de su capacidad para fomentar la exploración. Si bien el RIGI ofrece un impulso considerable para proyectos avanzados, la provincia necesita desarrollar esquemas que apoyen la exploración desde sus etapas iniciales. Observando el ejemplo de Chile, Argentina podría considerar ajustes regulatorios que permitan a las exploradoras acceder a financiamiento de manera más efectiva. En los próximos meses, será crucial seguir de cerca las reformas en Chile y evaluar cómo Argentina puede adaptarse para no quedar rezagada en el sector minero regional.