La Transformación de Estadios en Infraestructuras Inteligentes y Sostenibles
El avance de la digitalización en estadios deportivos impulsa la eficiencia energética y la sostenibilidad, redefiniendo la función de estas infraestructuras.
La transformación de los estadios deportivos hacia modelos inteligentes está ganando impulso a nivel global, impulsada por la necesidad de reducir costos operativos y mejorar la eficiencia energética. Esta tendencia responde a la creciente demanda de soluciones sostenibles que cumplan con estándares ambientales cada vez más exigentes.
El concepto de 'Smart Stadium' o estadio inteligente está siendo adoptado por clubes, operadores e inversores interesados en convertir estos espacios en infraestructuras tecnológicas avanzadas. La clave de este modelo radica en la integración de todos los sistemas eléctricos en una red unificada que permite automatizar y optimizar su funcionamiento, mejorando la eficiencia operativa más allá de los eventos deportivos.
Según estimaciones de Deloitte Insights, el mercado global de estadios inteligentes superará los 8.000 millones de dólares en 2024 y podría alcanzar más de 38.000 millones para 2033. Este crecimiento se ve impulsado por la modernización de la infraestructura deportiva y la creciente demanda de soluciones sostenibles.
Un estadio inteligente se caracteriza por la gestión centralizada de sistemas clave como la iluminación, la climatización, y la seguridad, lo que permite reducir el uso innecesario de energía. Las soluciones desarrolladas por empresas como ABB utilizan sistemas de automatización que conectan todos los componentes eléctricos del estadio a través de una plataforma digital común. Esto posibilita el monitoreo en tiempo real del consumo energético y el ajuste automático de cada sistema según las necesidades específicas, basándose en variables como la hora del día, la cantidad de luz natural, y la demanda eléctrica.
Esta transformación tecnológica también refleja un cambio en el rol de los estadios, que ahora funcionan como centros multifunción durante gran parte del año. Aunque esto incrementa los costos operativos, también ofrece oportunidades para optimizar la eficiencia mediante el uso de tecnología inteligente. Además de ahorrar energía, estos sistemas mejoran la seguridad, optimizan el mantenimiento preventivo, y mejoran la experiencia de los espectadores.
Ejemplos de estadios que han adoptado estas tecnologías incluyen el estadio El Sadar en Pamplona, España, y el Generali Arena en Austria, que han integrado sistemas automatizados para optimizar el consumo energético. En Noruega, el Skagerak Arena ha incorporado paneles solares para generar energía renovable, mientras que en Suiza, el Tissot Arena utiliza una planta solar para abastecer a hogares.
En América Latina, aunque el desarrollo de estadios inteligentes es incipiente, la tendencia global podría acelerar las inversiones en modernización tecnológica. La incorporación de sistemas de automatización energética no solo reduciría costos operativos, sino que también mejoraría la sustentabilidad de las instalaciones, un aspecto cada vez más valorado por inversores y reguladores.
En conclusión, la digitalización de la infraestructura deportiva se perfila como una de las principales transformaciones del sector, convirtiendo la eficiencia energética y la reducción de costos en prioridades estratégicas.