Evolución del Negocio de las Estaciones de Servicio: Más Allá del Combustible
Las estaciones de servicio en el país están transformando su modelo de negocio, priorizando la experiencia del cliente y los servicios adicionales sobre la venta de combustible.
En los últimos años, las estaciones de servicio han experimentado un cambio significativo en su modelo de negocio. Anteriormente, su rendimiento económico se medía principalmente por la cantidad de litros de combustible vendidos. Sin embargo, en la actualidad, la clave del éxito radica en la cantidad de clientes que visitan sus instalaciones, independientemente de si compran combustible o no.
Cuatro marcas dominan el mercado en términos de volumen de combustible despachado, pero las tiendas ubicadas dentro de estas estaciones atraen a más visitantes que el propio surtidor. De hecho, dos de cada tres personas que ingresan a estas tiendas no realizan una carga de combustible. Un ejemplo notable es el de YPF, cuyo CEO, Horacio Marín, menciona la presencia de concesiones de marcas globales de alimentos, como McDonald's, que lideran el mercado nacional de hamburguesas incluso por encima de sus locales especializados.
La competencia en el sector ya no se centra únicamente en la venta de litros de combustible, sino en capturar valor de cada cliente que entra. En estaciones bien gestionadas, los ingresos provenientes de servicios adicionales y tiendas representan hasta el 50% del margen total.
Mario Rudyk, en declaraciones al portal Surtidores, enfatiza que el diferencial competitivo actual no se basa solo en la venta de combustible. Los clientes eligen las estaciones por factores como la calidad del café, las propuestas gastronómicas, la rapidez, la comodidad, la limpieza, el precio y la experiencia general. En este contexto, la rentabilidad se construye a partir de decisiones que anteriormente eran secundarias y que ahora son centrales.
Paralelamente, el autodespacho se está consolidando como una herramienta de eficiencia operativa. Este sistema, bien implementado, ofrece mayor flexibilidad en horarios de baja demanda y proporciona una experiencia diferente para ciertos perfiles de clientes. Sin embargo, su verdadero impacto no se limita al surtidor, ya que permite liberar recursos para enfocarse en áreas de mayor valor, como el servicio al cliente, las tiendas y la relación con el entorno.
En conclusión, las estaciones de servicio están evolucionando de ser simples puntos de venta de combustible a convertirse en espacios de servicios, retail y conexión con la comunidad, redefiniendo así el concepto tradicional de este tipo de establecimientos.