Evolución de los Precios de Combustibles en Argentina: Un Ciclo de Estabilidad Relativa y Desafíos Futuros
Un análisis de la evolución de los precios de los combustibles en Argentina entre 2018 y 2025 revela un ciclo de ajustes significativos en pesos, con estabilidad relativa en dólares, situando al país en una posición rezagada en el contexto regional.
Entre 2018 y 2025, Argentina experimentó uno de los ciclos más complejos en la evolución de los precios de los combustibles, influenciado por una inflación persistente, devaluaciones sucesivas y controles cambiarios. En términos de moneda local, los incrementos fueron drásticos: la nafta súper aumentó un 6.535%, la premium un 6.483%, y el gasoil un 7.452%. En contraste, esta evolución fue mucho más moderada cuando se midió en dólares debido a la devaluación del peso argentino.
Durante los primeros años del periodo analizado, los precios en dólares se mantuvieron relativamente estables. Sin embargo, a partir de 2023, la devaluación del peso superó los ajustes de precios en surtidor, causando un atraso cambiario que se acentuó en 2024. Durante este año, aunque los precios en pesos se duplicaron tras un fuerte salto cambiario, en términos de dólares los combustibles cayeron alrededor de un 15%. Esto posicionó a Argentina entre los países con combustibles más baratos de América Latina.
El año 2025 se presentó como un punto de inflexión, con una estabilización notable de los precios en dólares. La nafta súper se mantuvo en torno a u$s1,08 por litro, mientras que la premium y el gasoil también mostraron leves variaciones. Este comportamiento reflejó una política de alineamiento entre los precios en pesos y la devaluación oficial del tipo de cambio, todo en un contexto internacional de precios de crudo moderados.
A pesar de estos ajustes, Argentina continuó rezagada en comparación con sus vecinos regionales, como Uruguay y Chile, donde los precios de los combustibles son significativamente más altos. Este rezago se debe, en parte, a una devaluación controlada del tipo de cambio y a un contexto internacional favorable que evitó presiones adicionales sobre los precios internos.
De cara a 2026, el análisis advierte sobre los riesgos de una posible corrección brusca del tipo de cambio real, lo cual podría llevar a un ajuste de los precios de los combustibles a niveles de mercado en dólares. Esto tendría implicaciones directas sobre la competitividad económica y el poder adquisitivo de los consumidores, presentando desafíos significativos para la política económica del país.