El impacto geopolítico del petróleo: Vaca Muerta y la nueva dinámica energética global
La captura de Nicolás Maduro y la intervención de Estados Unidos en Venezuela reavivan el debate sobre el rol del petróleo en un mundo menos globalizado. En este contexto, Vaca Muerta emerge como un actor clave, enfrentando tanto oportunidades como desafíos en el escenario energético internacional.
La reciente captura de Nicolás Maduro tras una operación militar liderada por Estados Unidos a principios de 2026 ha tenido repercusiones significativas, no solo en el ámbito político regional, sino también en el sector energético global. Este suceso ha vuelto a colocar al petróleo en el centro de una discusión sobre su rol como herramienta de poder en un mundo que ha dejado atrás la 'globalización ingenua'. En este contexto, Vaca Muerta se presenta como un elemento crucial, aunque enfrenta sus propias tensiones dentro del sistema energético internacional.
La intervención militar en Venezuela y el reposicionamiento estratégico de Estados Unidos bajo la administración de Trump han reabierto el debate sobre el papel del petróleo en un mundo cada vez menos globalizado. Expertos del sector analizan cómo este cambio de escenario afecta a Vaca Muerta, la formación de shale en Argentina que ha ganado relevancia en los últimos años.
Luciano Codeseira, del Instituto de Energía de la Universidad Austral, señala que Vaca Muerta podría beneficiarse de precios internacionales del crudo más sólidos, impulsados por la inestabilidad global y la lenta normalización de Venezuela. Sin embargo, también enfrenta un entorno financiero más exigente, con capital más caro y una competencia creciente por inversiones.
En los primeros días tras la intervención militar, el mercado petrolero no experimentó un cambio significativo, lo que indica que una recuperación de la producción venezolana podría llevar tiempo. Sin embargo, las tensiones geopolíticas, particularmente entre Irán y Estados Unidos, han generado un aumento en el precio del Brent, que es de referencia para Vaca Muerta.
Daniel Dreizzen, de Aleph Energy, destaca que la situación en Venezuela debe entenderse como un cambio estructural en el orden energético y geopolítico global. En este nuevo escenario, la competencia estratégica entre bloques de poder se intensifica, y Estados Unidos busca evitar que el petróleo venezolano sea utilizado por países como China, Rusia e Irán como herramienta financiera y política.
Desde una perspectiva técnica, Vaca Muerta y el petróleo venezolano no compiten directamente. Según el geólogo Ignacio Rovira, los crudos de ambas regiones ocupan lugares distintos en el sistema de refinación debido a sus características físicas y químicas. Además, la capacidad de Vaca Muerta para ajustar rápidamente sus niveles de producción frente a cambios en el mercado es una ventaja clave.
A pesar de las oportunidades, Vaca Muerta enfrenta desafíos significativos, como la necesidad de inversiones en infraestructura para transformar su potencial productivo en valor económico. La estabilidad macroeconómica, la previsibilidad regulatoria y la consistencia de las políticas públicas son factores cruciales para atraer inversiones en un contexto de alta incertidumbre geopolítica.
En resumen, la situación en Venezuela amplifica tendencias preexistentes en el sector energético. En un mundo donde la geopolítica vuelve a dominar la agenda, los países que logren reducir sus vulnerabilidades internas serán los que mejor puedan aprovechar las oportunidades externas. Para Argentina, el desarrollo sostenible de Vaca Muerta dependerá de su capacidad para ofrecer un entorno favorable a largo plazo.