El impacto del comercio electrónico en Uruguay: desafíos y oportunidades según el embajador de China
El embajador de China en Uruguay, Huang Yazhong, analiza el papel del comercio electrónico en la economía uruguaya y su potencial para reducir el costo de vida en el país.
En un contexto donde el comercio electrónico está ganando terreno a nivel global, el embajador de China en Uruguay, Huang Yazhong, ha destacado el papel crucial que plataformas como Temu podrían desempeñar en la economía uruguaya. Durante una entrevista, el diplomático subrayó que el comercio electrónico no solo introduce más competencia, sino que también tiene el potencial de reducir el costo de vida, un factor que considera una de las principales desventajas de Uruguay.
Yazhong enfatizó que aunque Uruguay es un país con un futuro prometedor, el costo de vida es relativamente alto en comparación no solo con otros países de América Latina, sino también a nivel mundial. En este sentido, el embajador señaló que el comercio electrónico podría ser una herramienta eficaz para mejorar la competitividad económica del país al facilitar un entorno de precios más accesibles.
El diplomático también se refirió a las recientes medidas fiscales adoptadas por el gobierno de Yamandú Orsi, como la aplicación del IVA a las compras realizadas a través de plataformas digitales, considerándolas ajustes administrativos internos. A pesar de las críticas y comentarios sobre la inmadurez del comercio electrónico en Uruguay, Yazhong confía en que con una regulación adecuada, el sector puede superar los desafíos y aprovechar las oportunidades de desarrollo económico.
En el marco de una visita oficial del presidente Orsi a China, que busca fortalecer la asociación estratégica entre ambos países, Yazhong manifestó el interés de China en ampliar el comercio bilateral y avanzar hacia un acuerdo de libre comercio. No obstante, identificó que las dificultades principales se encuentran dentro del Mercosur y no en la relación con China.
En conclusión, el embajador reiteró que el comercio electrónico es una tendencia histórica imparable, y aquellos países que sepan adaptarse y regular adecuadamente este fenómeno serán los que más se beneficien en términos de desarrollo económico y mejora de la calidad de vida.