La economía argentina está mostrando una recuperación desigual en 2026, con el Sur del país liderando la expansión gracias al desarrollo del sector minero y energético, según un reciente informe de la Universidad Austral. Mientras tanto, las regiones Centro y Andina luchan por volver a los niveles de actividad previos. Este fenómeno resalta la importancia de entender las dinámicas regionales dentro del contexto económico nacional.
Contexto y antecedentes
El informe de la Universidad Austral revela que, durante los primeros cinco meses de 2026, la región Sur experimentó un crecimiento del 3% interanual, impulsado principalmente por el auge de los hidrocarburos y nuevas inversiones mineras. En contraste, la región Centro, que incluye a provincias como Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, registró una caída del 1,7%, mientras que la región Andina, con una fuerte presencia minera, retrocedió un 1,2%. A nivel nacional, la actividad económica creció un 1,8%, aunque esta cifra no refleja las variaciones regionales significativas.
La disparidad en la recuperación económica se observa también en el empleo. Según el estudio, el empleo registrado cayó en casi todas las provincias, excepto en Neuquén, Río Negro y San Juan, donde el impulso de Vaca Muerta y las inversiones mineras han creado nuevos puestos de trabajo. Esta tendencia es tan marcada que logra revertir la caída del empleo registrado en otras partes del país.
Desarrollo económico y cifras
El sector minero y energético se ha convertido en el motor principal del crecimiento en la región Sur, con un incremento del 2,8% en el empleo privado formal durante el primer cuatrimestre de 2026, comparado con el mismo periodo del año anterior. En contraste, la región Centro mostró una disminución del 0,9% y la Andina del 2,9%. Neuquén y Río Negro alcanzaron niveles récord de empleo registrado, destacándose en un panorama nacional menos optimista.
Ana Inés Navarro, directora del Departamento de Economía de la Universidad Austral, enfatiza la necesidad de complementar los indicadores nacionales con mediciones regionales para una comprensión más precisa de las diversas dinámicas productivas y desafíos que enfrenta cada territorio. La región Sur, a diferencia de otras, ha sabido capitalizar el potencial de sus recursos naturales para sostener su crecimiento económico.
Datos de mercado
El estudio revela que la región Sur ha acumulado un incremento de 8,8% en su nivel de actividad económica desde diciembre de 2025, en comparación con un avance del 4% en la región Centro y apenas 1,9% en la Andina. En contraste, el indicador de actividad económica nacional cayó un 1,5% en el mismo periodo. Estas cifras destacan la importancia del sector minero y energético no solo para el desarrollo regional, sino también para la economía nacional en su conjunto.
El auge del sector minero en el Sur se refleja también en un aumento de las inversiones extranjeras directas, especialmente en proyectos vinculados a Vaca Muerta y la explotación de minerales críticos. Estos proyectos no solo generan empleo, sino que también contribuyen a la balanza comercial del país al aumentar las exportaciones de commodities.
Análisis de impacto
El crecimiento del sector minero y energético en el Sur tiene implicaciones significativas para la economía argentina. Por un lado, estas industrias proporcionan un impulso crucial a las economías regionales, generando empleo y atrayendo inversiones. Por otro lado, la dependencia de estos sectores puede plantear riesgos, como la volatilidad de los precios de los commodities y el impacto ambiental asociado a la extracción de recursos naturales.
En este contexto, las regiones Centro y Andina enfrentan el desafío de diversificar sus economías para minimizar el impacto de las fluctuaciones en los precios de los commodities y fomentar la creación de empleos sostenibles.
Perspectivas a futuro
De cara al futuro, la Universidad Austral proyecta que la región Sur continuará liderando el crecimiento económico en Argentina, siempre que se mantenga el nivel de actividad observado hasta mayo de 2026. Sin embargo, para sostener este crecimiento, es fundamental que las políticas públicas se enfoquen en mejorar la infraestructura y fomentar la innovación en el sector minero y energético.
A nivel nacional, será crucial implementar políticas que promuevan la diversificación económica en las regiones más rezagadas, para asegurar una recuperación más equilibrada y sostenible. Las dinámicas regionales seguirán siendo un factor clave para entender la evolución económica de Argentina en los próximos años.