La demanda eléctrica en Argentina experimentó un notable aumento del 7,7% en abril, impulsado por temperaturas más cálidas y un mayor uso residencial. Este crecimiento, sin embargo, pone de relieve las distorsiones estructurales del sector eléctrico, donde los subsidios siguen jugando un papel crucial. Según el Monitor Eléctrico Abril 2026 de RICSA AlyC, los usuarios residenciales subsidiados solo cubren el 32% del costo real de la energía, manteniendo una brecha significativa en la financiación del sistema.
Crecimiento de la demanda y dependencia de subsidios
Durante abril, la demanda eléctrica alcanzó los 10.578 GWh, con un aumento notable en el Noreste argentino del 17,2%. Este incremento se atribuye en gran medida a temperaturas superiores a lo habitual, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde la temperatura media fue de 19,7 grados. Sin embargo, a pesar de la recomposición tarifaria de los últimos meses, los usuarios subsidiados continúan pagando solo una fracción del costo real, lo que plantea desafíos para la sostenibilidad financiera del sistema.
El informe destaca que el costo real de la energía residencial es de $116.062 por MWh, mientras que un usuario subsidiado paga alrededor de $37.693, financiando solo el 32% del costo total. En contraste, los usuarios sin subsidios cubren cerca del 93% del costo real. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de una reforma estructural para reducir la dependencia de subsidios.
Impacto en la generación y participación de renovables
La disminución del 51,9% en la generación nuclear durante abril, pasando de 898 GWh a 432 GWh, obligó al sistema a depender de otras fuentes de energía. Las centrales térmicas aumentaron su producción en un 13,3%, mientras que las importaciones eléctricas también incrementaron, aunque en menor medida.
La energía renovable sigue siendo un componente vital de la matriz energética, representando el 39,5% de la generación total. La energía solar lideró el crecimiento con un aumento del 20,8%, y la eólica alcanzó un 13,6% de la generación total. Las renovables no convencionales aportaron más de 2.100 GWh, cubriendo el 20,5% de la demanda nacional, subrayando la transición hacia fuentes más sostenibles.
Desafíos y perspectivas a futuro
A pesar del avance en la recomposición tarifaria, con un aumento del precio spot promedio a u$s72,8 por MWh y un incremento del 36,4% en el precio estacional de referencia, la brecha de subsidios sigue siendo un desafío. El costo marginal de operación también ha subido a u$s86,2 por MWh, reflejando mayores costos en el sistema.
Los analistas consideran que, aunque se han hecho esfuerzos para aumentar las tarifas y reducir las transferencias estatales, el sistema eléctrico aún enfrenta importantes desafíos en cuanto a subsidios y sostenibilidad financiera. En el contexto global, donde las tendencias apuntan hacia una mayor adopción de energías limpias y eficiencia energética, Argentina debe equilibrar la necesidad de una transición hacia energías renovables con la realidad económica de sus subsidios.
De cara al futuro, es crucial implementar políticas que permitan una gradual eliminación de los subsidios mientras se fortalecen las inversiones en infraestructura y se promueve la eficiencia energética. El Plan Renovar y otras iniciativas regulatorias podrían desempeñar un papel clave en este proceso, impulsando a Argentina hacia un sector energético más competitivo y sostenible.