La minería en San Juan ha dado un paso significativo con el inicio del traslado de mineral desde el proyecto Hualilán hacia la planta de procesamiento ubicada en Casposo, en el departamento de Calingasta. Este evento, liderado por Challenger Gold, representa el primer lanzamiento de una mina de oro en la provincia después de 17 años de inactividad en este sector. La operación se desarrolla bajo un riguroso esquema logístico, impulsado por empresas locales, marcando el comienzo de una nueva era para la minería aurífera en la región.
Un hito histórico para la minería sanjuanina
La directora ejecutiva de Challenger Gold, Sonia Delgado, expresó que este avance es de gran relevancia histórica para la provincia. La salida del primer camión de mineral no solo cumple un objetivo técnico sino que también simboliza la reactivación de la producción aurífera en San Juan, posicionando nuevamente a la provincia como un actor clave en el mapa minero nacional. Este proyecto se suma a antecedentes notables como Veladero y Gualcamayo, consolidando el esfuerzo técnico, social y empresarial desplegado durante los últimos años.
El mineral extraído de Hualilán será procesado en la planta de Casposo durante un período de tres años. Este procesamiento no solo generará el flujo de caja necesario para el desarrollo del proyecto de mayor envergadura en Hualilán, sino que también prepara el terreno para la primera colada de metal doré, un hito esperado para los próximos meses. Este avance representa el paso formal desde la fase de traslado y procesamiento hacia la obtención del producto final, un logro significativo para la industria local.
Impacto económico y desarrollo regional
La operación de Challenger Gold no solo dinamiza la actividad minera, sino que también tiene un impacto significativo en la economía regional. La empresa ha adjudicado contratos a tres firmas sanjuaninas, MTZ S.R.L., Terra Logística S.A. y Mi Viejo S.R.L., para el transporte del mineral. Este enfoque en la logística local apunta a fortalecer la cadena de valor en Ullum y Calingasta, ampliando oportunidades para empresas locales y consolidando un entramado productivo que acompaña el crecimiento del proyecto.
Además, la construcción de un puente Bailey, en colaboración con autoridades provinciales y municipales, permitirá desviar el tránsito del transporte minero antes de ingresar a zonas pobladas, cumpliendo con un compromiso asumido con las comunidades locales. Esta obra, que demandará una inversión aproximada de $725 millones, es un ejemplo claro de cómo el proyecto busca armonizar el desarrollo minero con el bienestar comunitario.
Perspectivas y próximos pasos
La puesta en marcha de este proyecto aurífero en San Juan representa una oportunidad significativa para revitalizar el sector minero argentino. En un contexto en el que el mercado del oro sigue mostrando precios atractivos, la producción en Hualilán podría posicionar a San Juan como un centro clave para la minería de oro en el país. Además, el proyecto se alinea con las políticas provinciales que buscan fomentar la inversión minera responsable y sostenible.
Mirando hacia el futuro, el éxito de este proyecto podría atraer más inversiones al sector minero nacional, impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías y prácticas sostenibles. La experiencia adquirida en Hualilán podría servir como modelo para otros proyectos mineros en Argentina, contribuyendo al crecimiento económico y al fortalecimiento de las comunidades locales.
En resumen, el inicio del traslado de mineral desde Hualilán hacia Casposo marca un hito en la historia minera de San Juan, con implicaciones significativas para la economía regional y nacional. Este proyecto no solo revitaliza la producción aurífera en la provincia, sino que también sienta las bases para un futuro prometedor en el sector minero argentino.