Cammesa, la operadora del Mercado Eléctrico Mayorista de Argentina, ha decidido extender por 19 días el plazo para la licitación AlmaSADI, que busca instalar 700 megawatts (MW) de almacenamiento con baterías en nodos críticos del sistema eléctrico nacional. Esta postergación responde a un pedido de los generadores interesados, quienes buscan más tiempo para afinar aspectos técnicos de sus proyectos y cerrar sus ofertas. La decisión, oficializada a través de la Circular N°1 del periodo de consultas, pospone la adjudicación de las ofertas ganadoras del 19 de junio al 8 de julio.
Contexto y Detalles de la Licitación
La licitación AlmaSADI, impulsada por la Secretaría de Energía y gestionada por Cammesa, tiene como objetivo principal reforzar el sistema eléctrico argentino ante posibles cortes masivos y situaciones de alta demanda. Esta iniciativa se enmarca dentro de una serie de convocatorias que el gobierno ha lanzado, siendo AlmaGBA la primera el año pasado, destinada a las áreas de Edenor y Edesur.
El nuevo cronograma establece que el período de consultas se extiende hasta el 6 de mayo, mientras que la evaluación de los sobres técnicos (sobres “A”) se llevará a cabo el 9 de junio y la apertura y evaluación de las ofertas económicas (sobres “B”) será el 24 de junio. Según fuentes del sector, el interés en esta licitación es alto, con estimaciones de hasta 2.500 MW en ofertas, más de tres veces la capacidad que Cammesa planea adjudicar.
Impacto Regional y Económico
La necesidad de almacenamiento eficiente de energía es crítica en varias regiones del país. En esta licitación, se han identificado 10 nodos adicionales del Noreste Argentino (NEA) como prioritarios para el refuerzo eléctrico, y se espera que se sumen hasta 30 nodos de otras áreas. Este enfoque busca mejorar el suministro en puntos estratégicos como NEA, que podría recibir hasta 250 MW de capacidad adicional, y Buenos Aires, con hasta 150 MW.
Desde un punto de vista económico, la inversión esperada ronda los 700 millones de dólares, con un precio de adjudicación de 12.500 dólares por megawatt al mes. Además, el contrato establece un pago de 10 USD por megawatt-hora para la energía suministrada, aumentando a 20 USD/MWh para el consumo. El modelo financiero prevé una remuneración decreciente desde 2026 hasta 2037, ajustándose a las proyecciones de uso de las baterías.
Perspectivas para el Sector Energético Argentino
La instalación de 700 MW de capacidad de almacenamiento no solo busca estabilizar el suministro eléctrico en momentos críticos, sino también modernizar la infraestructura energética del país. Este movimiento es parte de un esfuerzo más amplio por parte del gobierno argentino para integrar fuentes de energía renovable y mejorar la resiliencia del sistema eléctrico, en línea con tendencias globales.
En el contexto regulatorio, iniciativas como el Plan RenovAr y el Plan Gas demuestran el compromiso del país con la diversificación energética y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles. La licitación AlmaSADI se alinea con estos objetivos, aportando una solución tecnológica avanzada que podría convertirse en un modelo para futuras expansiones de capacidad en el sector.
Mirando hacia el futuro, la capacidad de adaptación y actualización de la infraestructura energética será crucial para enfrentar desafíos como el cambio climático y la fluctuación en los precios de los commodities. El éxito de la licitación AlmaSADI podría impulsar nuevas inversiones y tecnologías en el sector, promoviendo un crecimiento sostenible y una mayor seguridad energética para Argentina.