El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) está a punto de completar su primera etapa, marcando un hito en la infraestructura energética de Argentina. Ubicado en el desierto patagónico, este proyecto contempla la construcción de tanques de almacenamiento de petróleo con una capacidad de 120 millones de litros y la instalación de terminales tanto en tierra como en mar adentro.
Una obra de gran envergadura
El VMOS es considerado uno de los mayores proyectos de infraestructura energética del país en las últimas décadas. Con una inversión de 3.000 millones de dólares y la participación de nueve petroleras, su construcción estuvo a cargo de Techint y Sacde. El oleoducto se extiende por 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, en la provincia de Río Negro, e incluye estaciones de bombeo.
Impacto económico
Se estima que la falta de esta infraestructura ha significado pérdidas diarias de exportaciones de hasta 60 millones de dólares debido al aumento del precio del petróleo. La primera etapa permitirá transportar 180.000 barriles diarios de petróleo a partir de enero de 2027, con exportaciones que comenzarían hacia fines de marzo del mismo año. La capacidad se incrementará a 390.000 barriles por día durante 2027, generando exportaciones por más de 5.000 millones de dólares anuales.
Desarrollo y empleo local
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, promovió la contratación de trabajadores locales, logrando que entre el 70% y el 80% del personal provenga de la región. Además, se ha invertido significativamente en salarios, productos y servicios locales, lo que ha impulsado el desarrollo económico de la provincia.
Futuro prometedor
La finalización del VMOS coincide con otros proyectos energéticos en la región, como el proyecto de exportación de gas licuado Southern Energy y la iniciativa "Argentina LNG" de YPF en colaboración con ENI y Adnoc. Estos desarrollos prometen revitalizar el empleo y las oportunidades en el Golfo San Matías, simbolizando un renacer económico para la zona.
Fuente: clarin.com