La industria minera en Perú ha alcanzado un hito significativo en 2024 al registrar un 10.1% de participación femenina en su fuerza laboral directa, según se reveló en el foro "Talento femenino y competitividad minera". A pesar del crecimiento, el país aún tiene un largo camino por recorrer para igualar la representación femenina de potencias mineras como Chile y Australia, donde las cifras superan el 20%.
Contexto internacional y comparación con Argentina
El crecimiento de la participación femenina en la minería peruana es un avance notable, especialmente considerando que en los últimos cuatro años el empleo general en la industria pasó de 185,000 a 220,000 puestos. Sin embargo, con solo un 10.1% de representación femenina, Perú se encuentra detrás de otras naciones mineras líderes: Chile cuenta con un 20.2%, mientras que Australia y Sudáfrica rondan entre el 20% y 21%, y Canadá supera el 18%.
En Argentina, la situación también presenta desafíos. Aunque se han implementado políticas para fomentar la diversidad de género, como el Plan Gas y la integración de mujeres en programas educativos técnicos, el porcentaje de mujeres en la minería aún es bajo. Esto resalta la necesidad de políticas más agresivas y efectivas para cerrar la brecha de género en el sector.
Programas de retención y liderazgo
En Perú, iniciativas como "Integración Minera" y "Mujeres Mágicas" han capacitado a más de 900 mujeres en liderazgo en 12 regiones del país. Estas acciones buscan abordar la alta tasa de rotación femenina, que puede ser hasta cuatro veces mayor que la de los hombres debido a factores como la maternidad y las condiciones laborales. La viceministra de Minas, Mayra Figueroa, destacó la importancia de estos programas para asegurar que las nuevas trabajadoras encuentren un camino de desarrollo profesional sostenible.
En Argentina, iniciativas similares están comenzando a tomar forma. El contexto económico actual, que incluye una inflación elevada y la necesidad de atraer inversión extranjera en el sector minero, hace aún más crucial adoptar una fuerza laboral diversa e inclusiva como estrategia competitiva.
Perspectivas a futuro y lecciones para Argentina
El caso peruano ofrece valiosas lecciones para Argentina. La diversidad no debe ser vista simplemente como una cuota, sino como una estrategia integral que mejora el clima organizacional y reduce costos operativos. Aristides Vara, investigador de la Universidad San Martín de Porres, subrayó que la equidad de género puede convertirse en una ventaja competitiva sostenible.
Para Argentina, que busca posicionarse como un actor clave en el mercado global minero, la implementación de políticas inclusivas en el marco regulatorio, como el Plan Renovar que promueve energías limpias, podría ser un catalizador para atraer tanto a talentos diversos como a nuevas inversiones. La transformación cultural y organizacional es clave para convertir la equidad de género en una ventaja tangible.
En conclusión, la inclusión femenina en la minería no solo es un imperativo social, sino una necesidad económica y competitiva. La experiencia peruana destaca la importancia de una visión a largo plazo y el compromiso de todos los actores involucrados para avanzar hacia una industria más equitativa y eficiente.