Argentina y Estados Unidos fortalecen su cooperación en el sector energético y minero
Argentina y Estados Unidos han firmado un acuerdo estratégico que posiciona al país sudamericano como un proveedor clave de minerales críticos y recursos energéticos, en un contexto de creciente demanda global.
Argentina y Estados Unidos han dado un paso significativo en el fortalecimiento de su relación comercial y de inversión en el sector energético y minero. En un contexto marcado por la necesidad de asegurar recursos estratégicos para la transición energética, ambos países han firmado un acuerdo que se centra en el suministro y procesamiento de minerales críticos como el litio y el cobre.
Este pacto bilateral, que se enmarca en una estrategia más amplia de Estados Unidos para reducir su dependencia de mercados dominados por potencias como China, incluye la priorización de Argentina como socio comercial e inversor. El acuerdo establece que las empresas estadounidenses recibirán condiciones no menos favorables que las locales, y se prevé un acceso preferencial a financiamiento mediante instituciones como el EXIM Bank y la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC).
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es la creación de una cadena de suministro preferencial y la identificación de proyectos prioritarios en minería, que serán facilitados a través del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina. Esto implica beneficios fiscales y aduaneros, y un compromiso del país sudamericano de agilizar las solicitudes de proyectos mineros estadounidenses.
El acuerdo también contempla la creación de mercados con precios de referencia para proteger las inversiones frente a la volatilidad internacional, ofreciendo condiciones más estables y previsibilidad a largo plazo. Esta medida es crucial para atraer inversiones multimillonarias necesarias para el desarrollo de proyectos en sectores clave como el litio, el cobre y el gas.
Argentina, que actualmente es el quinto productor mundial de litio, se encuentra en una posición estratégica para abastecer el mercado estadounidense, especialmente en un momento en que la demanda de baterías para vehículos eléctricos y tecnologías renovables está en auge.
Este acuerdo forma parte de una estrategia global liderada por Estados Unidos para establecer una zona comercial preferencial de minerales críticos con países aliados, lo que podría redefinir el comercio global de estos recursos y consolidar a Argentina como un actor relevante en el suministro internacional de energía y minerales críticos.