La aceleración en el desarrollo de la inteligencia artificial ha desencadenado una competencia global por construir la infraestructura necesaria para procesar mayores volúmenes de información. En este contexto, Argentina emerge como un jugador con un atractivo singular debido a su capacidad energética, un recurso clave para atraer inversiones en centros de datos.
El potencial energético de Argentina
Argentina cuenta con una combinación de recursos energéticos que la posicionan de manera ventajosa en la carrera por atraer data centers. El país dispone del gas de Vaca Muerta, uno de los yacimientos de shale gas más grandes del mundo, así como de una significativa capacidad hidroeléctrica. Además, el potencial eólico y solar de regiones como la Patagonia se suma a sus bajas temperaturas, que pueden reducir los costos de refrigeración de estas instalaciones. Según Diego Taich, socio de PwC Argentina, estas condiciones hacen del país un lugar propicio para el establecimiento de centros de cómputo dedicados a la inteligencia artificial.
Contexto global y local
El informe Global Data Centre Outlook 2026-2050 de PwC estima que la inversión global en centros de datos podría alcanzar los US$31,6 billones para 2050, con un escenario optimista que proyecta hasta US$50 billones. Esta inversión no solo se destinará a la construcción de nuevas instalaciones, sino también a la renovación periódica de equipos, lo que generará un ciclo continuo de inversión. En este marco, la capacidad de Argentina para generar y transportar electricidad de manera confiable y sostenible será determinante para capturar una porción de estas inversiones.
Proyectos en marcha
Actualmente, Argentina cuenta con 13 centros de datos con una capacidad conjunta de 32 MW, principalmente en Buenos Aires. Sin embargo, proyectos de mayor escala están siendo evaluados en Neuquén, Chubut y Bahía Blanca. Uno de los más ambiciosos es Stargate Argentina, con una posible capacidad de 500 MW y una inversión de US$25.000 millones, aunque depende de la firma de acuerdos definitivos. Pampa Energía también considera un centro de datos de 500 MW en Neuquén, utilizando gas de Vaca Muerta, con una inversión estimada en US$900 millones. Además, empresas como FlexDomes y Green Capital exploran proyectos en etapas preliminares en Neuquén y Chubut, respectivamente.
Datos de mercado
La inversión acumulada proyectada por PwC para América hasta 2050 es de US$16,5 billones, con Estados Unidos acaparando el 48% del total global. Sin embargo, Argentina tiene el potencial de atraer inversiones significativas si logra convertir sus recursos en contratos competitivos y en infraestructura financiable. El marco regulatorio del país, con programas como el RIGI, ofrece estabilidad y condiciones favorables para la operación de infraestructura crítica.
Análisis de impacto
La posibilidad de que Argentina se convierta en un polo de data centers no solo tiene implicancias económicas sino también tecnológicas. La instalación de estos centros podría dinamizar el sector energético, aumentando la demanda de electricidad y promoviendo inversiones en infraestructura. Sin embargo, el país enfrenta desafíos como la necesidad de mejorar su conectividad y asegurar un suministro energético estable y sostenible.
Perspectivas a futuro
A medida que la demanda global por data centers crece, Argentina tiene la oportunidad de consolidarse como un destino atractivo gracias a su capacidad energética y condiciones climáticas. Los próximos pasos implican asegurar la concreción de proyectos en marcha y continuar mejorando el entorno regulatorio para atraer más inversiones. En las próximas semanas y meses, será clave seguir de cerca los avances en los acuerdos y las inversiones anunciadas, ya que definirán el futuro del país en el mapa global de data centers.