Argentina se Mantiene como el País con el Combustible Más Barato de Sudamérica
A pesar de los ajustes económicos, Argentina sigue ofreciendo el combustible más accesible de la región, con precios que reflejan una política de ajuste gradual en un contexto de alta inflación.
La petrolera YPF continúa liderando en Sudamérica con los precios de combustible más bajos, a pesar de las percepciones de los consumidores argentinos que sienten cada ajuste en el surtidor como un golpe al bolsillo. Según un análisis del consultor de energía Nicolás Taiariol, basado en datos de Surtidores.com.ar, Argentina mantuvo en 2025 precios estables en dólares para la nafta súper y el gasoil, e incluso una leve baja para la nafta premium. Este fenómeno se explica porque los ajustes en pesos siguieron la devaluación del tipo de cambio oficial, manteniendo el valor en dólares entre USD 1.05 y USD 1.10 por litro, un nivel bajo en comparación internacional.
Taiariol describe el 2025 como un año de 'normalización', en el cual los precios en pesos reflejaron la devaluación oficial, evitando un atraso mayor respecto a los precios internacionales. Sin embargo, advierte que para 2026 existe el riesgo de una corrección brusca del tipo de cambio real, lo que podría elevar los precios en dólares a niveles de mercado, afectando la competitividad y el poder adquisitivo.
En comparación regional, Argentina cerró 2025 con un precio de USD 1.08 por litro de nafta súper, situándose por debajo de Uruguay (USD 1.70), Chile (USD 1.40) y Brasil (USD 1.25). Este resultado es producto de una política que buscó acompañar la devaluación del dólar oficial, que subió un 39% el último año, manteniendo el valor real en dólares estable. A pesar de ello, desde 2018, el precio de la nafta súper ha incrementado un 6.535% en pesos, reflejando la constante erosión del valor del peso argentino.
El informe sugiere que el 2026 podría traer cambios significativos. Si se eliminan los subsidios implícitos y los precios se alinean con los de Uruguay o Chile, el litro de nafta podría superar rápidamente los $2.000, influyendo en la inflación y el costo de los fletes. Aunque Argentina es vista como un oasis de combustible barato para los extranjeros, representa un desafío económico para los locales.