La visión de Federico Veller
El subsecretario de Hidrocarburos de Argentina, Federico Veller, ha anunciado que el país está bien posicionado para competir en el creciente mercado asiático de gas licuado de petróleo (GLP). Este anuncio se realizó en el marco del Seminario Internacional de GLP, celebrado en Buenos Aires, donde se presentó un estudio de la Universidad Austral que respalda esta proyección. Según Veller, el potencial de Argentina para convertirse en un actor clave en Asia radica en los avances logrados en el yacimiento de Vaca Muerta, que promete una creciente disponibilidad de líquidos para exportación.
Contexto y antecedentes
La historia de Vaca Muerta es conocida por su papel central en el renacimiento de la producción energética argentina. En los últimos años, la extracción de petróleo y gas en esta formación ha permitido a Argentina no solo autoabastecerse sino también mirar hacia mercados internacionales. La producción de líquidos del país alcanzó alrededor de 3 millones de toneladas en 2025, de las cuales 1,63 millones fueron exportadas. Con el respaldo de empresas clave y cambios regulatorios, el país busca ahora expandir su presencia a Asia, un mercado con una demanda en ascenso y actores como India, China, Japón y Corea del Sur.
Desarrollo: infraestructura y regulaciones
Una de las claves para el éxito de esta aventura exportadora será la infraestructura. El estudio resalta que, aunque hay una producción creciente, el cuello de botella está en la capacidad de procesar y transportar esos líquidos. Proyectos como el de Transportadora Gas del Sur (TGS) y Compañía Mega están en marcha para expandir la capacidad de procesamiento y fraccionamiento, con inversiones que superan los US$ 3000 millones y US$ 650 millones respectivamente. Además, los recientes cambios regulatorios facilitan contratos de exportación a mediano y largo plazo, eliminando precios máximos y cupos, y estableciendo un mecanismo de notificación con silencio positivo.
Datos de mercado
Según el informe, Argentina podría generar exportaciones anuales superiores a los US$ 2000 millones a partir de 2030, gracias a un incremento en la producción de líquidos que podría llegar a 4,4-4,8 millones de toneladas en 2030 y hasta 9 millones en 2035 con mayor coordinación. En cuanto a exportaciones, se estima un crecimiento de 1,6 millones de toneladas actuales a entre 3-3,4 millones hacia 2030, y más de 5 millones hacia 2035. Estos números revelan un potencial significativo para los ingresos de divisas del país, cruciales en el actual contexto económico nacional.
Análisis de impacto
El crecimiento proyectado en las exportaciones de GLP podría transformar el sector energético argentino, colocando al país en una posición más competitiva a nivel global. Ganar acceso al mercado asiático no solo diversifica los destinos de exportación, sino que también podría atraer nuevas inversiones y fomentar la creación de empleo. Sin embargo, los desafíos no son menores, especialmente en términos de infraestructura y la necesidad de sostenibilidad regulatoria a largo plazo. El éxito en Asia dependerá en gran medida de estas variables.
Perspectiva a futuro
De cara al futuro, Argentina deberá centrarse en consolidar su infraestructura de procesamiento y transporte para asegurar el éxito de sus planes exportadores. La implementación efectiva de los cambios regulatorios será crucial para mantener la competitividad. Además, la evolución del mercado asiático y las relaciones comerciales con estos países deben ser monitoreadas de cerca, ya que podrían ofrecer oportunidades adicionales o, por el contrario, presentar nuevos desafíos. La apuesta por Asia es audaz, pero con una ejecución efectiva, podría redefinir el panorama energético argentino en las próximas décadas.