La producción petrolera en Argentina continúa en una senda ascendente, acercándose a un hito histórico: el millón de barriles diarios. Este crecimiento, fuertemente impulsado por la actividad en Vaca Muerta, plantea importantes desafíos y oportunidades para la economía argentina. El exsecretario de Energía, Emilio Apud, analizó recientemente el impacto de este fenómeno en un programa de Editorial Perfil.
Producción récord y un nuevo perfil exportador
En junio de 2026, la producción de petróleo en Argentina registró un crecimiento interanual del 17 %, posicionándola a solo 85.000 barriles diarios de alcanzar el millón de barriles por día. Emilio Apud destacó que, aunque la capacidad de producción no es actualmente el principal limitante, la infraestructura de transporte sí lo es. "Si este año vamos a terminar con un millón de barriles aproximadamente, es porque no tenemos más capacidad para sacarlo", señaló. En este contexto, la ampliación de sistemas como el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) es crucial para incrementar las exportaciones. Con un consumo interno que ronda los 550.000 barriles diarios, Apud enfatizó que el excedente de producción tendrá un destino casi exclusivo: la exportación.
El impacto del precio internacional
El precio internacional del petróleo, que ha superado los 90 dólares por barril, podría generar presiones en el mercado interno. Apud explicó que las refinerías argentinas compran crudo a un precio de referencia cercano a los 70 dólares, lo que podría desencadenar ajustes futuros si esta diferencia persiste. Sin embargo, el exfuncionario minimizó la posibilidad de una escalada prolongada de precios, sugiriendo que factores políticos internacionales, como las elecciones en Estados Unidos, podrían favorecer la estabilización del mercado. Para el resto del año, se proyecta que el barril se mantenga entre 75 y 80 dólares.
Datos de mercado
El crecimiento de la producción petrolera de Argentina representa un avance significativo en comparación con años anteriores. Con un incremento interanual del 17 % en junio de 2026, el país está a pasos de alcanzar el millón de barriles diarios. Actualmente, el consumo interno se sitúa en aproximadamente 550.000 barriles diarios, lo que deja un considerable volumen para la exportación. En términos de gas natural licuado (GNL), el país ha reducido notablemente sus importaciones; de 110 barcos importados en años previos, hoy solo arriban entre 20 y 25, lo que refleja un cambio positivo en la balanza energética.
Análisis de impacto
El avance hacia el millón de barriles diarios es un logro significativo para el sector energético argentino, con implicaciones directas tanto para la economía nacional como para el mercado internacional. Las exportaciones crecientes fortalecerán el ingreso de divisas y dinamizarán la actividad económica, especialmente en regiones como Neuquén. Sin embargo, los desafíos persisten, especialmente en términos de infraestructura de transporte y volatilidad de precios internacionales. Las empresas que operan en Vaca Muerta se beneficiarán del aumento en la producción, mientras que el mercado interno podría enfrentar presiones si los precios internacionales se mantienen elevados.
Perspectiva a futuro
De cara al futuro, el foco estará en la ampliación de la infraestructura de transporte, como el sistema VMOS, y en la consolidación del gas natural licuado como commodity de exportación. Con el primer barco de GNL y el gasoducto completado para fin de año, Argentina comenzará a exportar, marcando un nuevo capítulo en su estrategia energética. Las políticas regulatorias, como el Plan Gas, serán esenciales para sostener este crecimiento y asegurar una transición energética que beneficie a todos los actores involucrados.