Actualización de Precios de Biocombustibles en Argentina: Nuevas Tarifas para Febrero de 2026
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía ha establecido nuevos precios mínimos para el bioetanol y el biodiesel, en el marco de la Ley 27.640, vigentes durante febrero de 2026.
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de Argentina ha actualizado los precios mínimos de los biocombustibles que se utilizan en la mezcla obligatoria con combustibles fósiles, conforme a lo estipulado por la Ley 27.640. Esta actualización fue formalizada mediante las Resoluciones 24/2026 y 25/2026, publicadas el 2 de febrero de 2026 en el Boletín Oficial.
Los nuevos precios mínimos para el bioetanol y el biodiesel, destinados a la mezcla con naftas y gasoil respectivamente, son parte de un esquema de precios regulados que busca reflejar los costos reales de producción y transporte, así como asegurar una rentabilidad razonable. Para febrero de 2026, el bioetanol a base de caña de azúcar se fijó en $1.000,868 por litro, mientras que el producido a partir de maíz tiene un precio de $917,323 por litro. Por su parte, el biodiesel destinado a la mezcla con gasoil fue establecido en $1.842.796 por tonelada.
Estas tarifas se mantendrán vigentes durante todo el mes de febrero, hasta que una nueva resolución las modifique. Este marco regulatorio, introducido por la Ley 27.640, derogó normativas anteriores y concede a la Secretaría de Energía la autoridad para establecer metodologías y precios de referencia para los biocombustibles.
Además de los nuevos precios, las resoluciones detallan condiciones comerciales, como los plazos de pago. Para el bioetanol, el plazo de pago no debe exceder los 30 días corridos desde la emisión de la factura, mientras que para el biodiesel el plazo es de 7 días corridos, lo que impacta en el flujo financiero de las plantas productoras.
La actualización de los precios regulados tiene un impacto directo en la agroindustria, especialmente en las cadenas productoras de caña de azúcar, maíz y oleaginosas, y en las empresas que deben cumplir con los cortes mínimos de mezcla. Estas decisiones también pueden influir en los precios finales de los combustibles, en un contexto donde la política tarifaria sigue siendo un factor relevante para la inflación.
En conclusión, la medida reafirma el rol de la Secretaría de Energía como regulador del equilibrio entre la sostenibilidad económica de los productores de biocombustibles y la estabilidad del mercado de combustibles líquidos. Los precios fijados para febrero no son permanentes, y el sector permanece atento a futuras revisiones que podrían impactar en la política energética y agroindustrial del país.