Actualización de Precios de Biocombustibles en Argentina: Impactos y Perspectivas
La Secretaría de Energía ha actualizado los precios mínimos del bioetanol y biodiesel, reflejando los costos de producción y buscando equilibrar el mercado energético.
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de Argentina ha actualizado los precios mínimos de los biocombustibles, esenciales para la mezcla obligatoria con combustibles fósiles, de acuerdo con la Ley 27.640. Estas actualizaciones fueron formalizadas mediante las Resoluciones 24/2026 y 25/2026, publicadas el 2 de febrero de 2026 en el Boletín Oficial.
Para febrero de 2026, el precio del bioetanol producido a partir de caña de azúcar se fijó en $1.000,868 por litro, mientras que el bioetanol de maíz se estableció en $917,323 por litro. En cuanto al biodiesel, el precio mínimo quedó en $1.842.796 por tonelada. Estos precios estarán vigentes durante todo el mes hasta que una nueva resolución los modifique.
El marco regulatorio de la Ley 27.640 otorga a la Secretaría de Energía la responsabilidad de establecer metodologías y precios de referencia para los biocombustibles destinados a la mezcla obligatoria. Este régimen busca reflejar los costos reales de producción y transporte, asegurar una rentabilidad razonable y evitar impactos abruptos en los precios al consumidor.
Además, las resoluciones establecen condiciones comerciales específicas, como plazos de pago de hasta 30 días para el bioetanol y 7 días para el biodiesel, afectando directamente la relación comercial entre productores y empresas.
La actualización de precios tiene un impacto significativo en la agroindustria, especialmente en las cadenas productivas de caña de azúcar, maíz y oleaginosas, y en las refinerías que deben ajustar sus costos. Este ajuste podría trasladarse al precio final de los combustibles, influyendo en la inflación.
El carácter no permanente de los precios fijados obliga al sector a estar atento a las futuras revisiones, que dependerán de la evolución de los costos y las decisiones del Gobierno. En este contexto, los biocombustibles se mantienen como un componente clave de la política energética y agroindustrial de Argentina.